La cifra de muertos por el doble terremoto que golpeó a Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 6125, según el último informe oficial difundido por autoridades del país. Además, cerca de 1400 personas continúan desaparecidas, mientras familiares mantienen la búsqueda en las zonas más afectadas.
Los movimientos sísmicos, de magnitudes 7,2 y 7,5, provocaron graves daños en distintas áreas, con especial impacto en el estado La Guaira, ubicado cerca de Caracas. Allí se registraron derrumbes de edificios y cientos de familias quedaron sin vivienda.
El nuevo reporte representa un aumento de 579 víctimas respecto al balance anterior y expone la magnitud de una emergencia que continúa con tareas de rescate, asistencia humanitaria y reconstrucción.
Las autoridades informaron que al menos 190 edificios colapsaron por completo y que otras miles de estructuras presentan distintos niveles de deterioro. Más de 6400 viviendas fueron consideradas de alto riesgo, mientras que casi 10.000 quedaron bajo restricciones de habitabilidad.
Ante esta situación, miles de personas debieron abandonar sus hogares y buscar refugio en espacios temporales, viviendas de familiares o centros de asistencia habilitados por organismos estatales.
Actualmente, unas 24.000 personas permanecen alojadas en campamentos distribuidos entre Caracas y La Guaira, una de las zonas más afectadas por el desastre natural. Además, las autoridades indicaron que más de 60.000 ciudadanos fueron atendidos en hospitales luego de los terremotos.
La búsqueda de desaparecidos continúa como una de las principales preocupaciones para los familiares de las víctimas. Organizaciones ciudadanas y grupos de asistencia señalaron que todavía hay personas cuyo paradero no pudo ser confirmado, mientras reclaman mayor información sobre los registros oficiales.
En paralelo, el gobierno venezolano impulsó medidas para enfrentar la crisis habitacional generada por la destrucción de viviendas. Entre ellas, se aprobó una normativa destinada a ampliar la disponibilidad de alquileres y facilitar alternativas para quienes perdieron sus hogares.
La emergencia también abrió un escenario de diálogo político en Venezuela, donde representantes del oficialismo y sectores opositores acordaron incluir la atención a los damnificados entre los temas prioritarios de sus conversaciones.
Mientras avanzan las tareas de recuperación, miles de familias continúan afectadas por las consecuencias del doble terremoto, considerado uno de los eventos más devastadores registrados en el país en los últimos