El clima en Salta comienza a dar un respiro luego de un tramo de la semana atravesado por lluvias intensas, alertas meteorológicas y complicaciones en varias localidades del Valle de Lerma. Este sábado amaneció con sol, cielo parcialmente nublado y una sensación térmica mucho más amigable, marcando un cambio significativo después del fuerte temporal que se desató el miércoles y dejó a su paso calles anegadas, viviendas afectadas y serios inconvenientes para vecinos de zonas como La Merced y Rosario de Lerma.
De acuerdo a las condiciones previstas para las próximas horas, el fin de semana se perfila con mayor estabilidad, temperaturas que rondarán los 26 grados y una probabilidad de precipitaciones considerablemente más baja que en los días previos. Si bien no se descartan lluvias aisladas, especialmente hacia la tarde del domingo, el panorama general es alentador para una provincia que viene de atravesar jornadas complicadas desde lo climático.
El temporal del miércoles fue uno de los más intensos de las últimas semanas y tuvo un impacto directo en distintos puntos del Valle de Lerma, una región que suele ser especialmente vulnerable cuando se combinan lluvias persistentes con suelos saturados. En localidades como La Merced, el agua ingresó a viviendas, desbordaron canales y se registraron cortes preventivos en algunas calles, mientras que en Rosario de Lerma varios barrios quedaron momentáneamente aislados por el avance del agua.
Las lluvias continuaron de manera intermitente durante el jueves y el viernes, aunque con menor intensidad. Aun así, ambas jornadas estuvieron marcadas por la alerta amarilla, lo que mantuvo en vilo a vecinos y autoridades locales, atentos a cualquier cambio brusco en las condiciones del tiempo. Finalmente, las tormentas fuertes no se repitieron y eso permitió que el nivel del agua comenzara a bajar lentamente en las zonas más afectadas.
Este sábado, el cambio fue notorio desde temprano. Con la salida del sol y un cielo que alterna nubes y claros, la temperatura empezó a subir de manera gradual y se espera que la máxima alcance los 26 grados durante la tarde. La probabilidad de lluvias es baja, lo que representa un alivio tanto para quienes sufrieron daños en sus viviendas como para quienes necesitan avanzar con tareas de limpieza, reparación y asistencia.
El clima más estable también trae algo de tranquilidad para productores, comerciantes y trabajadores que vieron alteradas sus actividades por el mal tiempo. En zonas rurales cercanas al Valle de Lerma, las lluvias intensas habían generado preocupación por posibles pérdidas, sobre todo en caminos de tierra que quedaron en mal estado y dificultaron la circulación.
Para el domingo, el pronóstico indica condiciones similares, con temperaturas que volverían a ubicarse en torno a los 26 grados y un ambiente cálido, típico del verano salteño. Sin embargo, hacia la tarde podría incrementarse levemente la probabilidad de precipitaciones, por lo que se recomienda no bajar la guardia, especialmente en sectores donde todavía persisten anegamientos o donde el suelo continúa muy cargado de agua.
Desde distintos municipios del área metropolitana de Salta se mantiene el pedido de precaución, sobre todo para quienes transitan por calles que aún no fueron completamente drenadas o caminos rurales que pueden presentar barro, pozos y deslizamientos menores. También se insiste en evitar arrojar residuos en la vía pública, ya que muchos de los inconvenientes registrados durante el temporal se vieron agravados por desagües tapados.
El cambio en las condiciones del clima en Salta llega después de una semana que puso nuevamente en evidencia la fragilidad de algunas infraestructuras frente a eventos meteorológicos intensos. Cada temporal reabre el debate sobre la necesidad de obras de drenaje, mantenimiento de canales y planificación urbana, especialmente en localidades que crecieron de manera acelerada en los últimos años.
Mientras tanto, el alivio que trae este fin de semana permitirá recuperar algo de normalidad. En la ciudad de Salta y en el Valle de Lerma, muchas familias aprovecharán el buen tiempo para salir, realizar actividades al aire libre o simplemente ventilar sus casas después de días de humedad persistente. El sector turístico también mira con expectativa la mejora del clima, en un contexto donde cada jornada soleada suma para atraer visitantes.
En términos de clima en Argentina, el norte del país continúa atravesando un verano con características marcadas, donde los períodos de calor intenso se combinan con lluvias fuertes en cortos lapsos de tiempo. Salta no es la excepción y, aunque este fin de semana se presenta más estable, no se descarta que en los próximos días vuelvan las condiciones de inestabilidad típicas de la temporada.
Por ahora, el mensaje es de cautela y alivio moderado. El sol volvió a asomarse sobre Salta después de dos jornadas de alerta amarilla, y el fin de semana aparece como una oportunidad para recomponerse tras el temporal. Con temperaturas agradables, cielo parcialmente nublado y baja probabilidad de tormentas, la provincia tendrá un respiro necesario, aunque sin perder de vista que el verano todavía tiene mucho por delante.