El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, rechazó de manera categórica las acusaciones en su contra y aseguró que no cometió ningún delito, al tiempo que afirmó que podrá demostrarlo en la Justicia. Lo hizo durante su exposición ante la Cámara de Diputados, en un clima atravesado por cuestionamientos de la oposición y fuerte tensión política.
En el inicio de su descargo, el funcionario defendió la invitación a su esposa para integrar la comitiva oficial en un viaje a Estados Unidos. Según explicó, la decisión fue tomada dentro de las facultades del Poder Ejecutivo y contó con la aprobación correspondiente. “No existió delito”, sostuvo, y remarcó que se trató de una determinación discrecional de la Presidencia.
Adorni también hizo foco en el avance de la causa judicial vinculada al caso. En ese sentido, destacó que la investigación concluyó sin detectar irregularidades y que incluso la fiscal interviniente solicitó su archivo. De acuerdo con su exposición, el juez federal actuó en la misma línea, dando por cerrado el expediente. Además, subrayó que no hubo utilización de recursos públicos para cubrir gastos como viáticos, alojamiento o comida.
Para el jefe de Gabinete, este desenlace judicial refuerza su postura y deja sin sustento las críticas. Consideró que el accionar de la Justicia permitió esclarecer los hechos y desactivar lo que calificó como intentos de instalar versiones falsas en el debate público.
En otro tramo de su intervención, Adorni se refirió a las repercusiones políticas del caso y reconoció haber pedido disculpas previamente. Explicó que ese gesto respondió a la necesidad de mantener una conducta transparente, acorde a la responsabilidad del cargo. Sin embargo, cuestionó que sus palabras hayan sido utilizadas por sectores opositores para obstaculizar la gestión del Gobierno.
El funcionario también respondió a los cuestionamientos sobre su patrimonio personal y sus viajes privados. En ese punto, marcó una diferencia clara entre los gastos personales y los recursos del Estado. Señaló que no corresponde equiparar actividades de la vida privada con decisiones de gestión pública, ya que pertenecen a ámbitos distintos desde lo legal y lo institucional.
En relación con sus viajes familiares, afirmó que fueron financiados con dinero propio y que no existieron aportes de terceros ni beneficios indebidos. Insistió en que se trató de vacaciones personales, sin ningún tipo de vinculación con su función pública.
Sobre las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, Adorni fue tajante. Reiteró que no cometió ningún delito y aseguró que la instancia judicial permitirá aclarar definitivamente su situación. En esa línea, defendió la presentación de sus declaraciones juradas, indicando que se realizaron conforme a la normativa vigente.
Además, explicó que la información detallada sobre su patrimonio forma parte de registros confidenciales que solo pueden ser consultados mediante requerimiento judicial. Según indicó, la Oficina Anticorrupción actuó dentro de ese marco y ya aportó la documentación necesaria en la causa.
Hacia el cierre de su exposición, el jefe de Gabinete negó cualquier vínculo administrativo con los hechos investigados y sostuvo que la eventual existencia de incompatibilidades es una cuestión que debe dirimirse en sede judicial.
De esta manera, Adorni buscó desactivar las críticas y reafirmar su posición, apoyándose en el avance de la causa y en la distinción entre su vida privada y su rol institucional. El tema, sin embargo, sigue generando repercusiones en el ámbito político y promete continuar en el centro de la escena.