Manuel Adorni presentó este miércoles su renuncia al directorio de YPF luego de dejar la Jefatura de Gabinete del gobierno de Javier Milei. La salida del exvocero presidencial era esperada y había sido anticipada por el propio mandatario, que confirmó que no continuaría en la conducción de la petrolera estatal.
Adorni había llegado al directorio de YPF como representante del Estado nacional y ocupaba un lugar clave dentro de la estructura de la compañía: el cargo de director titular Clase A, asociado a la denominada “acción de oro”. Esta figura le permite al Estado conservar facultades especiales sobre decisiones estratégicas de la empresa.
La designación se había concretado durante una reorganización de la conducción de YPF, cuando Adorni todavía estaba al frente de la Jefatura de Gabinete. Al igual que ocurrió con otros funcionarios que ocuparon ese puesto anteriormente, su participación en el directorio era de carácter ad honorem y no implicaba un ingreso adicional al salario que percibía como funcionario público.
Tras su salida del Gabinete, comenzaron a circular versiones sobre la posibilidad de que permaneciera en la petrolera y accediera a los honorarios correspondientes al cargo. Sin embargo, desde el Gobierno descartaron esa alternativa y finalmente se confirmó su renuncia.
Con la salida de Adorni, la administración nacional deberá resolver quién será el nuevo representante del Estado dentro del directorio de YPF. Tradicionalmente, ese lugar estuvo vinculado a la figura del jefe de Gabinete, función que actualmente ocupa Diego Santilli.
El ingreso de Adorni al directorio había formado parte de una serie de modificaciones en la estructura de conducción de la empresa, controlada en un 51% por el Estado argentino. En ese momento también se incorporaron nuevos integrantes al órgano directivo como parte de los acuerdos políticos impulsados por el oficialismo.
La petrolera deberá actualizar la composición de su directorio una vez que se concrete la nueva designación. El cargo que deja Adorni representa una posición institucional relevante, ya que concentra la representación estatal dentro de una de las principales compañías energéticas del país.
La salida del exjefe de Gabinete se produce en medio de una etapa de cambios dentro del Gobierno nacional, con movimientos en áreas estratégicas y nuevas definiciones sobre la presencia del Estado en empresas públicas y mixtas.