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Caos por las lluvias en Buenos Aires: inundaciones, cortes de luz y tránsito colapsado en el AMBA

Las intensas precipitaciones provocaron anegamientos récord en pocas horas, dejando calles intransitables, fallas en el servicio eléctrico y serias complicaciones para circular.

Caos por las lluvias en Buenos Aires: inundaciones, cortes de luz y tránsito colapsado en el AMBA

Un fuerte temporal azotó en las últimas horas al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y generó un escenario crítico con inundaciones, cortes de energía eléctrica y severos trastornos en la circulación tanto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como en distintos puntos del conurbano bonaerense.

Las lluvias, que se concentraron con una intensidad inusual en un corto período de tiempo, provocaron acumulaciones de agua que superaron ampliamente los promedios habituales para esta época del año. En sectores de la zona norte de la capital, se registraron cerca de 160 milímetros en apenas tres horas, una cifra extraordinaria que dejó bajo agua calles, avenidas y accesos clave.

Barrios como Palermo y Belgrano fueron de los más afectados dentro de la Ciudad, donde la cantidad de lluvia caída en pocas horas superó incluso el promedio previsto para todo el mes de abril. En estos sectores, el agua avanzó rápidamente sobre la calzada, cubriendo bocacalles, veredas y complicando el desplazamiento tanto de peatones como de vehículos.

Uno de los puntos más críticos fue la traza de la avenida del Libertador, especialmente en su cruce con Dorrego, a la altura del Hipódromo, donde la acumulación de agua fue tal que incluso las paradas de colectivos quedaron inutilizadas. La situación se replicó a lo largo de varios tramos de esta arteria clave, afectando el tránsito en una de las zonas más transitadas de la capital.

Las complicaciones no se limitaron a la Ciudad. En el conurbano bonaerense, localidades como Avellaneda, San Isidro y sectores del sur del Gran Buenos Aires también registraron anegamientos importantes. En Dock Sud, por ejemplo, las calles inundadas generaron demoras prolongadas y pérdidas económicas para quienes dependen del trabajo diario.

Uno de los accesos más relevantes entre la provincia y la capital, el puente Pueyrredón, presentó serias dificultades debido a la acumulación de agua en sus inmediaciones, lo que afectó tanto a vehículos particulares como al transporte público. A esto se sumaron incidentes viales, como un choque y vuelco registrado en la intersección de la avenida General Paz y Panamericana, donde el asfalto resbaladizo incrementó el riesgo de accidentes.

En el sur del conurbano, la autopista Buenos Aires–La Plata también evidenció sectores comprometidos por el agua acumulada, generando circulación lenta y complicaciones para quienes intentaban ingresar o salir de la capital.

Otra de las zonas afectadas fue Villa Celina, en el partido de La Matanza, donde vecinos reportaron calles completamente cubiertas por agua, obligando a motociclistas y peatones a improvisar recorridos por las veredas para poder avanzar.

El impacto del temporal también se sintió en el suministro eléctrico. En barrios como Balvanera, se registraron cortes de luz que afectaron a viviendas y comercios, especialmente en intersecciones clave como Corrientes y Pueyrredón, una de las zonas con mayor circulación de la ciudad.

A su vez, avenidas importantes como Hipólito Yrigoyen presentaron demoras significativas debido a la acumulación de agua, complicando el tránsito en corredores fundamentales del sur del área metropolitana.

Frente a este escenario, equipos de emergencia y personal de Defensa Civil trabajaron en distintos puntos críticos para asistir a los vecinos y realizar tareas de drenaje. Las intervenciones se centraron en desobstruir desagües, evacuar zonas comprometidas y garantizar la seguridad en áreas de alto riesgo.

El temporal volvió a poner en evidencia la vulnerabilidad de amplios sectores del AMBA ante fenómenos climáticos intensos, especialmente cuando las precipitaciones se concentran en lapsos tan breves. La combinación de lluvias extraordinarias y limitaciones en la infraestructura urbana derivó en un colapso parcial de servicios y una fuerte alteración en la vida cotidiana de millones de personas.

Si bien este tipo de eventos no es ajeno al calendario climático, la magnitud de las precipitaciones registradas en esta ocasión superó las previsiones habituales, generando situaciones que obligaron a extremar precauciones y a desplegar operativos de emergencia en múltiples frentes.

En provincias como Salta, donde también se registran episodios de lluvias intensas en determinadas épocas del año, este tipo de situaciones suele replicar preocupaciones similares, especialmente en zonas urbanas con drenaje limitado o en barrios expuestos a anegamientos.

Mientras tanto, en el AMBA, las autoridades continúan monitoreando la evolución del clima y trabajando para restablecer la normalidad en los sectores más afectados. Se recomienda a la población evitar circular por zonas inundadas, extremar cuidados al conducir y mantenerse informada ante posibles nuevas alertas meteorológicas.

El fenómeno dejó una postal repetida pero siempre preocupante: calles convertidas en ríos, transporte paralizado y servicios afectados, en una jornada donde la intensidad de la lluvia volvió a poner a prueba la capacidad de respuesta de una de las regiones más pobladas del país.


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