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Con la economía como bandera, Milei avanza con cambios en las reglas electorales

El Presidente encabezará la apertura de sesiones ordinarias con foco en la baja de la inflación y la continuidad del rumbo económico.

Con la economía como bandera, Milei avanza con cambios en las reglas electorales

El presidente Javier Milei abrirá este domingo un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso en un escenario que el oficialismo describe como favorable. Con una agenda parlamentaria que logró encauzar en las últimas semanas y una oposición dispersa, el mandatario buscará reforzar la idea de que su programa económico empieza a mostrar resultados concretos y que no habrá cambios en el rumbo trazado desde el inicio de su gestión.

La desaceleración de la inflación será uno de los ejes centrales del discurso. En la Casa Rosada remarcan que 2025 cerró con un 31,5% anual, una cifra muy por debajo de los registros heredados, y que la tendencia descendente se sostiene mes a mes. A eso sumarán la acumulación de reservas en el Banco Central y la estabilidad cambiaria como pilares de una narrativa que apunta a consolidar expectativas.

El plan que conduce el ministro de Economía, Luis Caputo, seguirá siendo defendido sin matices. Dólar contenido, tasas de interés reales positivas, reducción del gasto público, recorte de subsidios y apertura de importaciones forman parte de un esquema que el Presidente considera innegociable. El mensaje hacia el sector privado es claro: la competencia será por precio y calidad, sin esquemas de protección sectorial.

En esa línea se inscriben también las críticas que el mandatario lanzó en las últimas semanas hacia grupos industriales que cuestionaron la apertura comercial. Desde el Gobierno sostienen que no habrá marcha atrás con la lógica de libre mercado y que el Estado dejará de intervenir para sostener actividades que no logren adaptarse al nuevo contexto.

El discurso ante la Asamblea Legislativa no se limitará al balance económico. Milei repasará el paquete de leyes aprobadas durante el período de sesiones extraordinarias, que incluyó la reforma laboral, el aval al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, cambios en el régimen penal juvenil y la modificación de la ley de glaciares, aún pendiente de un trámite final en Diputados. En el oficialismo exhiben ese resultado como una muestra de capacidad de negociación y construcción de mayorías.

La reforma laboral es considerada la pieza más significativa de ese conjunto. El texto, que será publicado en el Boletín Oficial en los próximos días, alcanzará tanto a contratos nuevos como vigentes. Desde el Ejecutivo anticipan que la norma resistirá eventuales planteos judiciales y confían en su solidez técnica frente a las impugnaciones que analiza la CGT. El objetivo declarado es reducir la litigiosidad y promover la generación de empleo formal en un mercado laboral golpeado por años de estancamiento.

Con ese respaldo legislativo, Milei insistirá en que encabeza una etapa de transformación estructural. La narrativa oficial apunta a sostener que el ajuste inicial fue la condición necesaria para estabilizar variables y sentar las bases de crecimiento. El Presidente buscará transmitir que la economía dejó atrás la fase más crítica y que ahora comienza un ciclo de consolidación.

Sin embargo, la mirada del Gobierno no se agota en el corto plazo. Mientras buena parte de la dirigencia política sigue enfocada en la coyuntura y en las próximas elecciones legislativas, en Balcarce 50 ya proyectan el escenario de 2027. La posibilidad de la reelección aparece como horizonte y, en ese marco, comienzan a tomar forma debates sobre eventuales cambios en las reglas electorales.

Entre las alternativas en estudio figura la derogación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). En el oficialismo sostienen que el sistema implica un costo fiscal elevado y que, en la práctica, funciona como una gran encuesta nacional financiada por el Estado. La eliminación de las primarias obligaría a los partidos a resolver sus internas con mecanismos propios, algo que podría alterar la dinámica de alianzas y candidaturas.

Otra discusión gira en torno al financiamiento de la política. El Ejecutivo analiza habilitar una mayor participación de aportes privados en detrimento del financiamiento público, bajo el argumento de reducir el gasto estatal. La propuesta, que todavía no ingresó formalmente al Congreso, promete abrir un debate profundo sobre transparencia, control y equidad en la competencia electoral.

Para la oposición, cualquier modificación del sistema puede tener efectos directos en la reorganización del mapa político. En un escenario fragmentado, las PASO funcionan como herramienta para ordenar liderazgos y evitar rupturas prematuras. Sin ese instrumento, las tensiones internas podrían trasladarse a elecciones generales con múltiples listas.

El oficialismo, en cambio, interpreta que la fortaleza actual le permite impulsar cambios de fondo. Con niveles de inflación en baja, un tipo de cambio estable y señales de recuperación en algunos sectores productivos, el Gobierno considera que atraviesa una ventana de oportunidad para avanzar en reformas estructurales que trasciendan el plano económico.

En ese contexto, la apertura de sesiones ordinarias será más que un acto institucional. Representará el lanzamiento político de un año clave, en el que el Ejecutivo buscará consolidar su programa y, al mismo tiempo, empezar a delinear el terreno de juego para la próxima contienda presidencial.

El mensaje final apuntará a reforzar la idea de continuidad: mismas metas fiscales, mismo esquema monetario y misma convicción reformista. Con la economía como principal carta de presentación y la mirada puesta en el mediano plazo, Milei intentará instalar que el proceso de cambios recién comienza y que todavía quedan capítulos decisivos por delante en el Congreso.


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