El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, confirmó que uno de los incendios que afectan a la provincia tuvo un origen intencional y que la investigación avanza con elementos concretos para identificar a los responsables. Según precisó, las pericias realizadas en el área de Puerto Patriada, en la localidad de El Hoyo, permitieron constatar la presencia de combustible en el suelo donde se inició el foco ígneo, lo que refuerza la hipótesis de un ataque deliberado contra el bosque nativo.
En un contexto marcado por múltiples focos activos y un despliegue ininterrumpido de brigadistas, bomberos y fuerzas de seguridad, el mandatario provincial señaló que la prioridad sigue siendo contener el avance del fuego, especialmente en las zonas cercanas a áreas pobladas. No obstante, remarcó que la dimensión del daño ambiental obliga a avanzar en paralelo con la investigación judicial para determinar responsabilidades penales.
Torres adelantó que el lunes mantendrá una reunión con el Ministerio de Seguridad de la provincia y con la Fiscalía que lleva adelante la causa, con el objetivo de evaluar el estado de las actuaciones y analizar los próximos pasos. La intención, explicó, es poder comunicar avances concretos a la ciudadanía una vez que se consolide la información recolectada durante los últimos días.
Uno de los puntos centrales de la investigación es la clara diferenciación entre los distintos incendios que se registran en la región. Mientras que el foco detectado en el Parque Nacional Los Alerces se originó a partir de la caída de un rayo durante una tormenta seca —una situación habitual en escenarios de altas temperaturas y sequía prolongada—, el incendio de Puerto Patriada presenta características incompatibles con un evento natural.
De acuerdo con los informes técnicos incorporados al expediente, en el lugar donde se inició el fuego se hallaron restos de acelerantes, específicamente combustible, lo que permitió descartar cualquier causa accidental. Este hallazgo fue determinante para que la Fiscalía avance con la carátula de incendio intencional, una figura penal que prevé sanciones severas debido al riesgo para la población y al daño ambiental provocado.
El gobernador valoró especialmente el trabajo que viene realizando la Justicia provincial en esta causa y destacó el rol de los investigadores que asumieron la pesquisa. En ese sentido, subrayó que la investigación se está desarrollando con seriedad y responsabilidad, en un contexto complejo por la magnitud de los incendios forestales y la extensión del territorio afectado.
Como parte de las medidas para acelerar la identificación de los responsables, el Gobierno de Chubut mantiene vigente una recompensa de 50 millones de pesos destinada a quienes puedan aportar datos certeros que permitan avanzar en la causa. La información puede ser brindada de manera confidencial, un punto clave para incentivar la colaboración ciudadana en zonas donde el fuego provocó pérdidas materiales, evacuaciones preventivas y un fuerte impacto emocional en las comunidades.
Más allá de la búsqueda de los culpables, Torres hizo hincapié en la gravedad del daño ambiental que dejan los incendios, en particular cuando afectan áreas de bosque nativo. Se trata de ecosistemas que tardan miles de años en desarrollarse y cuya destrucción implica una pérdida irreversible para la biodiversidad y para el equilibrio ambiental de toda la región patagónica.
El avance del fuego sobre sectores de alto valor ecológico, como los bosques de Epuyén y sus alrededores, encendió una señal de alarma no solo en Chubut sino en distintas provincias del país, donde se repiten escenarios similares en cada temporada de calor extremo. La combinación de sequía, altas temperaturas y vientos intensos genera condiciones propicias para la propagación rápida de las llamas, lo que vuelve indispensable la prevención y el control temprano.
En este marco, desde el Ejecutivo provincial insisten en la necesidad de endurecer las penas para quienes provocan incendios forestales de manera intencional y de fortalecer los mecanismos de investigación. El objetivo es que este tipo de hechos no queden impunes y que funcionen como un mensaje disuasivo frente a prácticas criminales que ponen en riesgo vidas humanas, recursos naturales y economías regionales enteras.
Mientras continúan los operativos para contener los focos activos, el gobierno chubutense reiteró el llamado a la responsabilidad social y a la colaboración ciudadana. Cualquier acción imprudente, desde una quema no autorizada hasta el abandono de materiales inflamables, puede desencadenar consecuencias devastadoras en un contexto climático cada vez más extremo.
La expectativa oficial está puesta en que, en los próximos días, la investigación pueda arrojar resultados concretos. Para las autoridades, esclarecer el origen del incendio y llevar a los responsables ante la Justicia es un paso indispensable para comenzar a reparar, al menos en parte, el daño causado por uno de los episodios más graves de incendios forestales registrados en la provincia en los últimos años.