El escándalo por el Tesla Cybertruck que el diputado nacional Manuel Quintar llevó al Congreso sumó un nuevo capítulo después de que el legislador libertario le ofreciera públicamente el vehículo al presidente Javier Milei. La propuesta apareció en redes sociales y volvió a encender el debate político que ya venía creciendo por la exposición del lujoso rodado dentro del estacionamiento del Parlamento.
“Si le sirve y le gusta, presidente, se lo dono al país así lo puede usar; sería un honor para mí”, publicó Quintar en su cuenta de X, luego de que Milei saliera a respaldarlo públicamente durante una entrevista en un canal de streaming. La frase no tardó en viralizarse y generó nuevas repercusiones tanto en el oficialismo como en la oposición.
La polémica comenzó días atrás cuando el diputado de La Libertad Avanza apareció en el Congreso manejando un Tesla Cybertruck, uno de los modelos más exclusivos y llamativos de la automotriz de Elon Musk. Las imágenes del vehículo estacionado en el predio legislativo circularon rápidamente en redes sociales y despertaron críticas por el contexto económico y social del país.
En medio de la discusión, Milei defendió al legislador y minimizó las cuestionamientos. Durante la entrevista, el Presidente sostuvo que no veía ningún problema en que un funcionario tenga un vehículo de alta gama si fue adquirido con dinero propio. El comentario fue replicado masivamente en redes y volvió a instalar el tema en la agenda política nacional.
El mandatario también aprovechó para contar una anécdota vinculada con Elon Musk y Tesla. Según relató, durante una visita realizada en 2024 a la planta de la compañía en Austin, Texas, tuvo la posibilidad de probar uno de los vehículos eléctricos y quedó sorprendido por la experiencia. Incluso comentó en tono distendido que le pidió al empresario sudafricano que le regalara uno para utilizar en Argentina, aunque la respuesta nunca llegó.
Mientras tanto, el episodio siguió generando ruido puertas adentro del oficialismo. En distintos sectores libertarios hubo malestar por la exposición que tomó el tema y por el impacto político que terminó teniendo en plena semana económica clave para el Gobierno nacional.
De hecho, en Casa Rosada reconocieron que la repercusión del Cybertruck terminó desplazando de la discusión pública uno de los datos que el oficialismo pretendía destacar: la desaceleración de la inflación de abril. El índice mensual fue de 2,6%, por debajo del 3,4% registrado en marzo, y desde el Gobierno buscaban instalarlo como una señal positiva de la marcha económica.
Sin embargo, la imagen del vehículo futurista estacionado en el Congreso monopolizó gran parte de la conversación política y mediática. Incluso en redes sociales comenzaron a apodar al legislador como “dipuTesla”, un sobrenombre que rápidamente se viralizó entre usuarios y dirigentes de distintos espacios políticos.
Dentro de La Libertad Avanza también aparecieron cuestionamientos internos. Algunos dirigentes consideraron innecesaria la exposición del vehículo en un momento sensible para el Gobierno, marcado por el ajuste económico y la caída del consumo. Otros, en cambio, interpretaron el episodio como una jugada política de Quintar para ganar visibilidad de cara al armado electoral de los próximos años.
Con el correr de las horas, el Tesla fue retirado del estacionamiento del Congreso, aunque la discusión siguió escalando en redes y en el ámbito político. El episodio volvió a mostrar cómo cualquier gesto vinculado al lujo o a la ostentación puede transformarse rápidamente en tema de debate nacional, especialmente en un contexto económico delicado para gran parte de los argentinos.