La sexta audiencia del juicio que investiga la muerte de Diego Armando Maradona estuvo atravesada por un testimonio cargado de tensión emocional y acusaciones directas. Verónica Ojeda, expareja del exfutbolista y madre de su hijo menor, declaró ante el tribunal y puso el foco en el estado en el que se encontraba el ídolo en sus últimos días, además de cuestionar el accionar del equipo médico que lo asistía.
Durante su exposición, Ojeda describió un deterioro físico profundo y un escenario que, según su mirada, evidenciaba falta de cuidados adecuados. Señaló que la internación domiciliaria en la vivienda de Tigre no contaba con las condiciones necesarias para atender un cuadro clínico complejo. En ese sentido, sostuvo que no había equipamiento suficiente ni una organización médica acorde, lo que a su entender configuraba una situación de abandono.
Uno de los momentos más impactantes de su declaración estuvo vinculado al último encuentro que mantuvo con Maradona, ocurrido el 23 de noviembre de 2020. Allí relató que lo vio en un estado muy deteriorado, con signos visibles de descuido personal y una apariencia muy alejada de la que tenía en su etapa de esplendor deportivo. También mencionó que percibió cambios en su voz y en su estado general, lo que le generó una fuerte preocupación.
La declaración también se volvió emotiva cuando recordó la despedida entre el exfutbolista y su hijo menor. Según su relato, el niño se mostró profundamente afectado al momento de separarse de su padre, en una escena que definió como desgarradora. Esa situación la llevó, según explicó, a evitar que el menor lo viera nuevamente para no dejarle una imagen aún más dolorosa.
Con el correr de su testimonio, el tono se endureció. Ojeda dirigió fuertes acusaciones contra los profesionales imputados en la causa, a quienes responsabilizó por el estado en el que encontró a Maradona. En ese marco, cuestionó la responsabilidad del equipo de salud y afirmó que hubo decisiones que no estuvieron a la altura de la situación clínica del exjugador.
También apuntó contra uno de los principales médicos involucrados en el tratamiento, a quien le reprochó el vínculo de confianza que mantenía con Maradona y el desenlace del proceso de atención. Sus declaraciones generaron un clima de fuerte tensión dentro de la sala.
A lo largo de la audiencia se incorporaron además registros de comunicaciones entre integrantes del equipo médico. Esos elementos forman parte del expediente y son analizados como prueba dentro de la causa, que investiga posibles responsabilidades penales en el fallecimiento del exfutbolista.
El proceso judicial mantiene imputados a siete profesionales de la salud, acusados de presunto homicidio simple con dolo eventual. Entre ellos se encuentran médicos, psiquiatras, psicólogos y personal de enfermería y coordinación médica, todos señalados por su rol en la atención domiciliaria.
El juicio continúa con nuevas declaraciones y análisis de pruebas, en una causa que sigue generando fuerte atención pública por la figura involucrada y la magnitud de las acusaciones.