El escenario legal de Facundo Moyano sumó un nuevo capítulo complejo en las últimas horas. La ratificación de las medidas restrictivas dispuestas por las autoridades judiciales derivó en la salida inmediata de sus representantes legales, dejando al exlegislador nacional en una posición extremadamente delicada en medio del proceso que se lleva adelante en su contra.
Los letrados Miguel Molina y Alfredo Gascón, quienes asumieron la representación técnica desde los primeros momentos de la investigación, confirmaron la decisión de dar un paso al costado. Según explicaron, la renuncia respondió de manera directa a divergencias irreconciliables en la conducción de la estrategia defensiva. Esta baja se produjo justo después de que el organismo fiscal actuante resolviera denegar la solicitud presentada para dejar sin efecto la prohibición de acercamiento e impedimento de contacto hacia su expareja, Candela Arizaga.
La causa se originó a partir de los hechos denunciados el pasado 4 de agosto en un inmueble del barrio porteño de Belgrano. Desde aquel episodio, la fiscalía especializada ha mantenido una postura firme respecto de la protección a la víctima, rechazando de plano las peticiones elevadas por el imputado para flexibilizar el régimen de restricción impuesto.
En el marco de las averiguaciones, los investigadores judiciales ordenaron una serie de diligencias operativas para corroborar o descartar distintas versiones surgidas durante el avance del expediente. Entre ellas, se destacó un procedimiento concretado en un establecimiento hotelero de la avenida Belgrano al 500, donde efectivos de las fuerzas de seguridad y personal técnico retiraron dispositivos de grabación y almacenamiento digital para su análisis multimedia.
Tras la evaluación de los registros audiovisuales concretada por los peritos, las autoridades confirmaron la falsedad de los trascendidos que sostenían un supuesto encuentro entre las partes en dicho lugar. Los análisis técnicos demostraron que la joven no estuvo presente en el predio durante la estadía del dirigente político, lo que desestimó cualquier posible violación de la restricción por esa vía.
Por su parte, la propia modelo hizo referencia pública a la ruptura y a la extrema tensión atravesada a raíz del conflicto, señalando la interrupción total de la comunicación en plataformas digitales y el impacto emocional sufrido en este último período.
Con el rechazo del pedido para levantar las medidas precautorias y la desvinculación de su equipo legal, la situación procesal de Moyano se reconfigura en un contexto adverso. En los próximos días, el dirigiéndose deberá nombrar una nueva representación que asuma el control técnico del expediente para hacer frente a las imputaciones formalizadas.