El Congreso de la Nación vivió este domingo una apertura de sesiones cargada de tensión y confrontación. El presidente Javier Milei encabezó el inicio del año legislativo con un discurso que combinó un balance de su gestión económica con duras críticas a la oposición.
El momento de mayor confrontación se produjo cuando el mandatario interrumpió su relato sobre los logros del gobierno para cuestionar directamente a los legisladores opositores. Entre abucheos y gritos, Milei los acusó de corrupción y vinculó la situación judicial de la exvicepresidenta con supuestas irregularidades durante gestiones anteriores.
“Pueden aplaudir también porque soy presidente de todos, aunque no les guste. No lo hacen porque se les escapan las manos en bolsillos ajenos”, afirmó Milei, provocando un clima de evidente incomodidad en el recinto. Sin rodeos, insistió: “¡Por eso tienen a su líder presa! Y va a seguir presa por las causas de los Cuadernos, el Memorándum con Irán y Vialidad, porque fueron los más chorros de la historia”.
El discurso del presidente no solo incluyó críticas políticas, sino también un repaso de los indicadores macroeconómicos que su gobierno considera logros centrales. Milei destacó medidas en materia de inflación, inversiones y políticas fiscales, aunque la oposición cuestionó la veracidad de estos datos y volvió a generar un intercambio de reproches en el hemiciclo.
La jornada estuvo marcada por un clima de tensión constante, con gestos y abucheos desde ambas bancadas. Legisladores del oficialismo aplaudieron los comentarios del presidente, mientras que los opositores mantuvieron una actitud de rechazo y fuertes críticas verbales.
Analistas políticos señalan que el tono de la apertura de sesiones refleja la polarización que caracteriza a la escena política actual. La estrategia de Milei, según algunos especialistas, apunta a consolidar un discurso de firmeza frente a la oposición y a reforzar su perfil ante sus seguidores.
Más allá de la confrontación política, la sesión también incluyó anuncios de medidas económicas y sociales que el gobierno planea implementar durante 2026, aunque la atención de los medios y del público se centró principalmente en los cruces verbales y las chicanas hacia la oposición.
El inicio del año legislativo quedó así marcado por la combinación de autocrítica, elogios a la gestión oficial y un enfrentamiento directo con quienes Milei señala como responsables de la corrupción en gestiones anteriores. La jornada promete repercusiones en la agenda política de los próximos meses, con la confrontación entre oficialismo y oposición instalada como eje central del debate parlamentario.