La vicepresidenta Victoria Villarruel se presentó este miércoles en los tribunales de Comodoro Py para una audiencia de conciliación contra Javier Negre, dueño del portal La Derecha Diario. La citó el juez federal Sebastián Casanello en el marco de una demanda por calumnias e injurias.
Pero la audiencia no se realizó porque Negre no se presentó. Villarruel llegó cerca de las 11 de este miércoles con su custodia y esperó en el juzgado, en el cuarto piso del edificio judicial. Ahora Casanello deberá definir si convoca a una nueva fecha o avanza con la causa por otra vía.
La denuncia es por un mensaje que Negre publicó en X el año pasado, en el que llamó a Villarruel “traidora y golpista” del gobierno de Javier Milei. El cruce se originó después de que la vicepresidenta habilitara una sesión del Senado en la que la oposición aprobó leyes que el Ejecutivo rechazaba, como la emergencia en discapacidad.

Negre respondió en su momento que se iba a defender “con uñas y dientes” y que la denuncia no lo iba a “amordazar”. Acusó a Villarruel de copiar “tintes autoritarios” y ratificó su respaldo al gobierno de Milei. Negre actualmente vive en Estados Unidos donde dirige medios alineados con el trumpismo.
No es el primer round judicial de Villarruel contra periodistas. También denunció a Eduardo Feinmann y Pablo Rossi por comentarios previos a la sesión de autoridades del Senado de este año, pero la jueza María Servini rechazó esa denuncia. Antes había ocurrido lo mismo con una denuncia contra el diputado Luis Petri, que también la había llamado “golpista”: el juez Sebastián Ramos la archivó por inexistencia de delito.
El patrón se repite en cada uno de estos casos: la vicepresidenta invoca daño a su honor y a su investidura, y la Justicia responde que se trata de expresiones periodísticas o políticas que no configuran delito. La tensión de fondo sigue siendo la misma desde hace más de un año: la interna cada vez más abierta entre Villarruel y el entorno de Milei.