El juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, el nene de 5 años visto por última vez en junio de 2024, deberá esperar una definición clave: la fecha prevista para el inicio del debate oral será revisada tras un fuerte planteo de la querella y del Ministerio Público Fiscal. El proceso estaba programado para arrancar el 7 de octubre, con audiencias previstas hasta diciembre, pero el esquema podría modificarse en los próximos días.
La decisión se conoció luego de la primera audiencia preliminar realizada este viernes en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Corrientes. Allí, los jueces informaron el cronograma inicial, que contemplaba encuentros los miércoles y jueves durante los últimos meses del año. Sin embargo, los representantes legales de los padres del menor solicitaron que se adelante el comienzo del juicio al considerar que el tiempo previsto y la modalidad establecida resultan inviables frente a la magnitud del expediente.
El argumento central gira en torno a la complejidad del caso. Son 17 los imputados y más de una veintena de defensores, muchos de los cuales no residen en Corrientes. Según plantearon los abogados de la familia, alcanzar acuerdos probatorios en ese contexto “es casi imposible”, lo que podría dilatar aún más el proceso. A eso se suma el impacto emocional que, sostienen, provoca en los padres y hermanos del niño la prolongación de la instancia previa al juicio.
La fiscalía acompañó el pedido y coincidió en que el calendario fijado originalmente podría entorpecer el normal desarrollo del debate. Del otro lado, algunas defensas manifestaron objeciones respecto de la incorporación por lectura de una extensa lista de testigos, lo que anticipa que el juicio tendrá momentos de fuerte tensión técnica y jurídica.
Tras un cuarto intermedio, el tribunal resolvió que analizará nuevamente la fecha de inicio y otros aspectos organizativos. También dejó en claro que, en principio, los acusados deberán asistir de manera presencial al debate oral. No obstante, se evaluarán situaciones particulares vinculadas a distancias y dificultades económicas, dado que varios de los imputados se encuentran detenidos en distintas provincias y una de las acusadas cumple arresto domiciliario.
La causa por la desaparición de Loan es una de las investigaciones judiciales más sensibles de los últimos años en el país. El niño fue visto por última vez el 13 de junio de 2024 en la casa de su abuela, en la localidad correntina de 9 de Julio. Había ido a almorzar junto a su padre y, según la reconstrucción inicial, luego se dirigió hacia un naranjal cercano. Desde entonces, no hubo datos certeros sobre su paradero.
Ese mismo día se activó el Alerta Sofía, el sistema nacional de emergencia para la búsqueda de menores desaparecidos. La medida implicó la difusión masiva de su imagen y datos en medios de comunicación, redes sociales y rutas nacionales. A pesar del despliegue de fuerzas federales y provinciales, rastrillajes y pericias, el caso no logró hasta ahora esclarecer qué ocurrió con el pequeño.
El expediente se divide en dos grandes ejes: por un lado, la presunta sustracción y ocultamiento del menor; por otro, el supuesto entorpecimiento de la investigación. Siete de los acusados enfrentan cargos vinculados directamente con la desaparición. Entre ellos se encuentran familiares del niño, una ex funcionaria municipal, un ex capitán de la Armada y un comisario señalado por encubrimiento, además de otras personas que habrían estado en el lugar el día de los hechos.
El resto de los imputados está acusado de haber interferido en la pesquisa, ya sea aportando información falsa, desviando líneas investigativas o incumpliendo deberes vinculados a su función. La dimensión del caso y la cantidad de involucrados explican, en parte, la dificultad para ordenar el debate oral en tiempos razonables.
En paralelo al trámite judicial, el dolor de la familia se mantiene intacto. El padre del niño expresó públicamente que la búsqueda continúa, aunque reconoció que hasta ahora “no se encuentra nada”. La madre, por su parte, volvió a reclamar que su hijo aparezca con vida y pidió que quienes sepan algo “digan dónde está”. Ambos dejaron en claro que el inicio del juicio representa para ellos una instancia necesaria, pero que la espera se vuelve cada vez más difícil de sobrellevar.
El proceso judicial por Loan no sólo apunta a determinar responsabilidades penales, sino también a reconstruir qué pasó en aquellas horas decisivas del 13 de junio. Las hipótesis que se manejaron a lo largo de la investigación fueron diversas y generaron un fuerte impacto social. Desde un posible extravío hasta la sospecha de un hecho delictivo planificado, las líneas de trabajo fueron mutando a medida que avanzaban las pericias y declaraciones.
En este contexto, el debate oral será determinante. Allí se expondrán pruebas, testimonios y peritajes que permitirán a los jueces evaluar la responsabilidad de cada uno de los imputados. La confirmación de la fecha definitiva será el próximo paso clave en una causa que mantiene en vilo a buena parte del país y que sigue sumando capítulos judiciales.
Mientras tanto, la incertidumbre persiste. La revisión del cronograma abre un nuevo compás de espera en un expediente atravesado por la complejidad procesal y el profundo drama humano de una familia que, a más de un año de la desaparición, continúa esperando respuestas.