El Gobierno nacional comenzó a delinear el operativo de seguridad ante un eventual recibimiento de la Selección argentina luego de la final del Mundial. La Casa Rosada mantiene conversaciones con autoridades de la Ciudad de Buenos Aires para organizar los posibles escenarios de llegada, traslado y una celebración institucional.
Aunque todavía no existe una confirmación oficial por parte del plantel, en el Ejecutivo analizan alternativas para garantizar la seguridad en caso de que los jugadores acepten participar de un homenaje en la sede de Gobierno. La definición final dependerá de la decisión de la Selección y de la coordinación con la AFA.
Uno de los puntos centrales del operativo será el arribo del equipo al país. Todavía no está definido si la delegación ingresará por el Aeropuerto Internacional de Ezeiza o por Aeroparque, una diferencia que modificaría los cortes de tránsito, los corredores de seguridad y la intervención de las distintas fuerzas.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria tendrá un rol clave en la organización del ingreso, mientras que las autoridades porteñas participarían del esquema de traslado dentro de la Ciudad de Buenos Aires. Si el recorrido incluye zonas del conurbano bonaerense, también se prevé la participación de las fuerzas provinciales.
Entre las posibilidades que analiza el Gobierno aparece un eventual festejo en Plaza de Mayo o una visita a la Casa Rosada. En caso de concretarse, la intención oficial sería garantizar un marco ordenado, con accesos controlados y medidas para evitar desbordes durante la celebración.
Desde el Ejecutivo remarcan que la organización estará enfocada en la seguridad y que buscan evitar que el encuentro sea interpretado como un acto político. La idea que manejan en Balcarce 50 es que, si la Selección acepta asistir, la escena tenga como protagonistas a los jugadores y no a los funcionarios.
Además del despliegue de seguridad, el Gobierno incorporó el análisis de inteligencia preventiva para evaluar posibles concentraciones, puntos sensibles y riesgos asociados a una movilización masiva. El objetivo es coordinar las tareas entre los organismos nacionales y las autoridades locales.
El vínculo entre Nación y la conducción de la AFA atraviesa una etapa de tensión, lo que suma una dificultad adicional para la organización institucional del recibimiento. Sin embargo, en el oficialismo sostienen que esa situación no debería afectar la planificación del operativo ni la posibilidad de ofrecer la Casa Rosada como espacio de encuentro.
El antecedente del recibimiento a la Selección campeona del Mundial de Qatar 2022 también está presente en las evaluaciones oficiales. Aquella celebración convocó a una multitud y obligó a desplegar un importante dispositivo de seguridad en distintos puntos de Buenos Aires.
Por ahora, el Gobierno espera la definición de los jugadores antes de avanzar con una invitación formal. Mientras tanto, las áreas involucradas continúan trabajando sobre distintos escenarios para que una eventual llegada de la Selección pueda desarrollarse con organización y seguridad.