La bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas” que apareció en el festejo de la Selección Argentina ante Inglaterra tuvo detrás una historia inesperada. Su creador, Santiago —quien prefirió mantener su apellido en reserva— contó cómo surgió la idea y cómo logró llevarla hasta la tribuna para que los jugadores la mostraran después del partido.
La imagen se transformó en una de las postales más recordadas del encuentro. Tras la victoria argentina, los futbolistas recibieron la bandera y la levantaron durante la celebración, generando una escena que rápidamente trascendió las fronteras.
Según relató Santiago, todo comenzó pocas horas antes del partido. En medio de la emoción por el duelo de semifinales, decidió crear un mensaje que representara a los hinchas argentinos. Para hacerlo, compró pintura y un pincel en un comercio cercano al hotel donde se alojaba.
“Fue algo que surgió en el momento. Compramos los materiales, agarramos una sábana, la cortamos y la pintamos”, explicó. La idea era simple, pero con un fuerte significado: llevar al mundo una expresión vinculada a la identidad argentina.
El desafío mayor llegó al momento de ingresar al estadio. Pese a los controles y las restricciones sobre algunos mensajes relacionados con la historia entre Argentina e Inglaterra, Santiago encontró la manera de entrar con la bandera y guardó el secreto hasta el final del partido.
Una vez consumada la victoria, decidió sacarla y mostrarla desde la tribuna. Cuando los jugadores se acercaron a celebrar con los hinchas, lanzó la bandera hacia ellos. La recibió Gonzalo Montiel y luego pasó por las manos de otros integrantes del plantel, hasta que quedó desplegada frente a las cámaras.
Para Santiago, ese instante fue difícil de explicar. Ver a los jugadores sosteniendo la bandera convirtió una creación hecha de manera improvisada en un símbolo que representó a miles de argentinos.
“Nunca imaginé que algo que hicimos en una habitación de hotel iba a dar la vuelta al mundo”, señaló al recordar el impacto que tuvo la imagen después del partido.
El hincha también contó que pudo vivir el encuentro rodeado de argentinos en la tribuna y que no tuvo inconvenientes durante la celebración. La bandera, que había nacido como una iniciativa personal junto a sus amigos, terminó formando parte de uno de los momentos más emotivos de la Selección Argentina en el torneo.
De cara a la final del Mundial ante España, Santiago confirmó que estará presente nuevamente en el estadio. Esta vez, sin embargo, decidió no preparar una nueva bandera especial para el partido definitivo.
Aseguró que llevará otro símbolo que lo acompaña desde hace tiempo: una bandera del Gauchito Gil, con la esperanza de que vuelva a traer suerte y acompañe a la Selección en busca de una nueva estrella.