La Iglesia valoró la reunión que mantuvo con funcionarios del Gobierno nacional para analizar la situación de las personas con discapacidad, aunque advirtió que el diálogo deberá traducirse en medidas concretas. Además, anticipó que habrá un nuevo encuentro y pidió sumar a más referentes a la mesa.
La reunión se realizó en el Ministerio de Salud y contó con la participación de autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y funcionarios del área. El encuentro se produjo en un contexto de fuertes reclamos por el funcionamiento del sistema de discapacidad y por el cumplimiento de la normativa vigente.
María Baya Casal, coordinadora de la Mesa de Discapacidad de la CEA, destacó la apertura del diálogo, pero marcó la necesidad de avanzar con soluciones. “Es un gesto, pero los gestos solos no alcanzan”, señaló tras el encuentro.
Según explicó, durante la reunión la Iglesia presentó un documento con sus principales inquietudes y se analizaron posibles caminos para resolver los problemas planteados. También quedaron tareas pendientes y la posibilidad de continuar las conversaciones en una próxima reunión.
Uno de los puntos señalados fue el incumplimiento de aspectos de la legislación vigente y la existencia de una deuda vinculada con compensaciones y actualizaciones correspondientes al período 2023-2025.
Desde la Iglesia consideraron que el encuentro representa el inicio de un espacio de diálogo con el Gobierno nacional para abordar las necesidades de las personas con discapacidad, sus familias y las instituciones que trabajan en su atención y acompañamiento.
La CEA también planteó la necesidad de ampliar la participación en las próximas reuniones. El objetivo, según indicaron, es incorporar a más referentes vinculados con la discapacidad para profundizar el análisis de la situación y avanzar en respuestas concretas.
El encuentro se realizó además en la previa de la visita del papa León XIV al Cottolengo Don Orione, prevista para noviembre. Baya Casal consideró que la presencia del pontífice puede contribuir a visibilizar la realidad que atraviesan las personas con discapacidad y sus familias, aunque aclaró que ese tema no fue abordado puntualmente durante la reunión con los funcionarios.
En representación del Gobierno participaron funcionarios del Ministerio de Salud, mientras que por la Iglesia asistieron autoridades de la CEA, representantes de la Pastoral Social, de la Obra Don Orione y de la Mesa de Discapacidad.
El diálogo se da mientras el Congreso analiza cambios en el sistema de discapacidad. El oficialismo impulsa un proyecto para reemplazar la emergencia vigente por un régimen permanente, con el objetivo de garantizar la continuidad de prestaciones, beneficios y programas destinados al sector.
La iniciativa contempla, entre otros puntos, la continuidad de las pensiones no contributivas por discapacidad, la actualización de sus montos y el acceso a cobertura de salud. También propone mantener un nomenclador universal y establecer mecanismos para actualizar los aranceles de las prestaciones.
La discusión legislativa se desarrolla en medio de reclamos de organizaciones y sectores vinculados con la discapacidad, que cuestionan la situación económica del sistema y reclaman que se garice el cumplimiento de las prestaciones.
En este escenario, la Iglesia busca sostener el diálogo con las autoridades y participar en la búsqueda de soluciones. El próximo encuentro será una nueva instancia para evaluar si los compromisos asumidos comienzan a traducirse en medidas concretas.