La investigación por la muerte de Liam Payne sumó un nuevo capítulo con la excarcelación de los dos principales imputados en la causa. Se trata de Brian Nahuel Paiz y Ezequiel David Pereyra, quienes estaban bajo prisión domiciliaria y ahora continuarán el proceso en libertad, a la espera del juicio que definirá su situación judicial.
La decisión se tomó en el marco de una audiencia realizada en la Ciudad de Buenos Aires, donde se evaluó el pedido de las defensas para que ambos acusados recuperaran la libertad. La medida no implica un cierre del expediente ni un cambio en la imputación: los dos hombres siguen formalmente acusados por el presunto suministro de estupefacientes al músico británico en las horas previas a su fallecimiento.
El caso generó un fuerte impacto desde el inicio, no solo por la figura internacional involucrada sino también por las circunstancias que rodearon el hecho. Payne murió el 16 de octubre de 2024 tras caer desde el tercer piso de un hotel ubicado en el barrio porteño de Palermo, un episodio que todavía está bajo investigación para determinar responsabilidades.
Según consta en la causa, los imputados habrían tenido algún tipo de vínculo con el cantante durante su estadía en el país. La hipótesis que sostiene la investigación apunta a que podrían haberle facilitado sustancias ilegales antes del desenlace fatal, lo que derivó en la imputación por suministro de estupefacientes.
A pesar de la excarcelación, la situación procesal de ambos sigue siendo delicada. La Justicia determinó que continúen ligados al expediente y sujetos a las condiciones que se les impongan mientras se avanza hacia la instancia de juicio. Es decir, recuperan la libertad, pero no quedan desvinculados del caso.
Uno de los puntos centrales del expediente fue la discusión sobre qué fuero debía intervenir. Durante semanas, hubo un conflicto de competencia entre la Justicia Nacional y la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, lo que demoró el avance de la causa. Finalmente, el Tribunal Superior porteño resolvió que el caso permanezca bajo la órbita de la Justicia local.
Esa definición fue clave para ordenar el proceso y permitir que se tomen decisiones como la excarcelación de los imputados. La causa quedó encuadrada bajo la figura de “entrega, suministro o facilitación de estupefacientes”, una calificación que contempla penas importantes en caso de comprobarse la responsabilidad.
En este contexto, la investigación sigue su curso con la recolección de pruebas y testimonios que permitan reconstruir qué ocurrió en las horas previas a la muerte del artista. Entre los elementos analizados figuran registros del hotel, pericias toxicológicas y declaraciones de personas que estuvieron en contacto con Payne.
El caso también puso en foco el entorno que rodeaba al cantante durante su estadía en Argentina. Los investigadores intentan determinar si hubo negligencia, responsabilidad directa o una cadena de decisiones que derivaron en un desenlace trágico.
Mientras tanto, la excarcelación de los imputados abre una nueva etapa en el expediente. Desde el punto de vista judicial, se trata de una medida habitual cuando no existen riesgos procesales concretos, como peligro de fuga o entorpecimiento de la investigación. Sin embargo, no deja de ser un movimiento relevante en una causa de alto perfil.
En paralelo, el proceso judicial continúa avanzando hacia la etapa de juicio oral, donde se expondrán las pruebas y se definirá si los acusados tienen responsabilidad penal en el hecho. Allí será clave el análisis de los elementos reunidos durante la instrucción.
El impacto del caso sigue siendo fuerte tanto a nivel local como internacional. La figura de Liam Payne, reconocido por su paso por la exitosa banda One Direction, le dio una visibilidad inusual a una causa judicial que combina elementos de la noche porteña, el consumo de sustancias y la responsabilidad penal.
Por ahora, la investigación sigue abierta y sin una resolución definitiva. La liberación de los imputados no cambia el eje central del expediente, pero sí marca un momento importante en el desarrollo del proceso. La expectativa está puesta en los próximos pasos judiciales y en cómo se definirá un caso que todavía tiene muchas preguntas sin respuesta.