El canciller Pablo Quirno advirtió que la Argentina monitorea las gestiones comerciales entre empresarios de las Islas Malvinas y compañías de Punta Arenas, en medio de un proyecto para establecer una ruta marítima directa entre Chile y el archipiélago.
El funcionario pidió a Chile respetar los acuerdos bilaterales vigentes sobre la cuestión Malvinas y señaló que la Cancillería analizará las reuniones empresariales previstas para los próximos días.
La iniciativa contempla la puesta en marcha de un corredor marítimo comercial entre Punta Arenas y Puerto Stanley. Según el proyecto, un buque de bandera chilena comenzaría a operar en noviembre para transportar mercaderías hacia las islas, que actualmente reciben buena parte de sus suministros a través de Montevideo.
Quirno diferenció esta propuesta comercial de la posición oficial del gobierno chileno y recordó el compromiso expresado por el presidente José Antonio Kast de acompañar el reclamo argentino de soberanía y no brindar apoyo logístico a la explotación de recursos naturales en las islas.
El canciller también hizo referencia al encuentro que mantuvieron el presidente Javier Milei y Kast el 3 de septiembre, en el marco de la relación bilateral entre ambos países.
La discusión tomó mayor dimensión a partir de declaraciones del ministro de Defensa chileno, Fernando Barros Tocornal, quien defendió los vínculos comerciales con el Reino Unido y destacó la relación entre ambos países.
Aunque sostuvo que Chile respalda el reclamo argentino sobre Malvinas, el funcionario planteó que una eventual solución debería contemplar la voluntad de los habitantes del archipiélago. La postura difiere del planteo argentino, que sostiene que el principio de libre determinación no resulta aplicable al caso de las islas.
En este contexto, el Gobierno argentino mantiene bajo seguimiento las actividades comerciales vinculadas con Malvinas y no descarta recurrir a mecanismos diplomáticos o jurídicos si considera que alguna iniciativa afecta los acuerdos existentes con Chile.
Quirno, además, ratificó que la Argentina continuará sosteniendo su reclamo de soberanía por vías pacíficas y diplomáticas.
La disputa también tuvo repercusión en el Reino Unido. El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, afirmó que ese país mantiene capacidad militar para defender las islas y cuestionó la posibilidad de que la Argentina pueda avanzar sobre su control.
Mientras continúan las gestiones para definir la nueva conexión marítima, la situación suma un componente comercial a una cuestión que desde hace décadas permanece en el centro de la política exterior argentina.