La Armada Argentina confirmó la presencia de ocho integrantes de la Infantería de Marina de Estados Unidos en Ushuaia, donde participan de actividades de entrenamiento junto a efectivos del Batallón de Infantería de Marina N.º 4.
El intercambio comenzó el 8 de septiembre y está previsto que continúe hasta el 22. Según explicó la fuerza, se trata de una actividad de cooperación e intercambio de especialistas enfocada en operaciones en ambientes de frío extremo.
Durante las jornadas se realizan prácticas de baja montaña, desplazamiento con esquíes y crampones, técnicas de cordada, autodetención y procedimientos de supervivencia en condiciones adversas.
La presencia de los militares estadounidenses había trascendido a partir de imágenes tomadas en el aeropuerto de Ushuaia, donde se observó el traslado de equipamiento y mochilas de campaña desde una aeronave.
Tras la difusión de esas imágenes, la Armada confirmó oficialmente la actividad y señaló que este tipo de intercambios se desarrolla desde 2017 en el marco de la cooperación entre las fuerzas navales de Argentina y Estados Unidos.
Sin embargo, la confirmación dejó planteado un interrogante institucional: bajo qué autorización ingresaron los ocho militares estadounidenses al territorio argentino.
La Constitución Nacional establece que corresponde al Congreso autorizar la introducción de tropas extranjeras al país. Ese procedimiento también está contemplado por la Ley 25.880, que regula el ingreso y salida de tropas extranjeras.
Hasta ahora, la Armada no precisó públicamente qué instrumento habilitó específicamente la llegada y permanencia del contingente estadounidense en Ushuaia.
La cuestión adquiere relevancia porque la actividad se desarrolla en el extremo sur argentino, una zona estratégica por su ubicación frente al Atlántico Sur y su proximidad a la Antártida.
El entrenamiento también ocurre en un contexto de mayor cooperación entre Argentina y Estados Unidos en materia de defensa, durante la gestión de Javier Milei. La relación bilateral incluyó en los últimos años distintos intercambios y actividades entre integrantes de las Fuerzas Armadas de ambos países.
Desde la Armada, el encuentro fue presentado como una instancia de formación conjunta y transferencia de conocimientos para mejorar la preparación ante operaciones en condiciones climáticas extremas.
La participación estadounidense, de todos modos, mantiene abierta la discusión sobre el marco jurídico de su presencia. Más allá del objetivo técnico del entrenamiento, resta conocer qué autorización permitió el ingreso de los ocho integrantes del USMC y bajo qué condiciones permanecerán en territorio argentino hasta el 22 de septiembre.