El paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) tuvo un impacto dispar en el sector comercial argentino, con un bajo nivel de acatamiento en la mayoría de los comercios del país.
Según datos difundidos por la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) y la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), la adhesión del sector mercantil fue reducida, con un ausentismo inferior al 25%. En la Ciudad de Buenos Aires, el acatamiento alcanzó el 12%, mientras que en distintas provincias la mayoría de los locales permaneció abierta.
Desde FECOBA indicaron que el impacto fue mayor en zonas comerciales cercanas a estaciones de tren y centros de trasbordo, donde algunos negocios decidieron cerrar ante la menor circulación de personas. Su titular, Fabián Castillo, explicó que los comercios que dependen del flujo de pasajeros fueron los más afectados.
Por su parte, la CAC detalló que en muchas localidades del país la apertura comercial fue plena, aunque con baja afluencia de público. La principal dificultad estuvo vinculada a la suspensión del transporte público, que limitó el desplazamiento de clientes.
En un contexto económico complejo, los comerciantes coincidieron en que no hay margen para perder un día de ventas, especialmente tras varios feriados consecutivos. Por eso, priorizaron mantener la actividad aun frente a una jornada marcada por la menor circulación.