La Justicia Federal procesó a Orlando Eduardo Canido, dueño de Manaos, y a la empresa Refres Now por una presunta evasión tributaria relacionada con el Impuesto a las Ganancias correspondiente al período fiscal 2020.
La resolución fue dictada por el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional de Morón N°3, que además ordenó embargos de $250 millones sobre los bienes de Canido y de la compañía. La defensa apeló el fallo y pidió que sea revocado.
El eje de la investigación está puesto en una operación de $650 millones que Refres Now registró como un préstamo dentro del rubro “otras cuentas por pagar”. Según la acusación fiscal, solo $150 millones pudieron ser respaldados, mientras que los $400 millones restantes no contarían con documentación suficiente.
A partir de esa diferencia, se determinó un ajuste de aproximadamente $132 millones en el Impuesto a las Ganancias. Para el organismo recaudador, el monto cuestionado constituyó un pasivo sin sustento que permitió reducir la base imponible de la empresa.
La defensa sostiene una versión diferente. Según el recurso presentado ante la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín, los $400 millones correspondían a un préstamo recibido por Norberto Ernesto Canido, accionista de la firma, de parte de Lorenzo Pizzo. El dinero habría sido entregado en efectivo durante enero de 2020 y devuelto a fines de ese mismo año.
Uno de los principales cuestionamientos de la acusación está relacionado justamente con el uso de efectivo. La investigación no habría encontrado movimientos bancarios que permitieran comprobar el recorrido de esos fondos.
La defensa argumentó que la empresa presentó documentación sobre la operación y un recibo correspondiente a la cancelación del préstamo. También sostuvo que la ausencia de registros bancarios no permite concluir que la operación haya sido ficticia.
Otro punto central de la apelación es el supuesto incumplimiento de un mecanismo previsto por el Régimen Penal Tributario. La defensa afirmó que la empresa no fue notificada sobre la posibilidad de acceder al formulario 3200, una alternativa que podía permitir evitar la instancia penal mediante la aceptación y cancelación del ajuste, bajo determinadas condiciones.
Además, sostuvo que Refres Now pagó el ajuste fiscal reclamado por ARCA y cuestionó que ese antecedente no fuera considerado de manera suficiente al momento de dictar el procesamiento.
La defensa también rechazó que exista evidencia de una conducta deliberada de evasión por parte de Canido. En ese sentido, cuestionó que su procesamiento se apoyara principalmente en su condición de presidente de la compañía y reclamó que se identifique cuál habría sido su intervención concreta en la supuesta maniobra.
El empresario y la empresa quedaron así a la espera de lo que resuelva la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín sobre el recurso presentado contra el procesamiento y los embargos.
Mientras tanto, la causa continúa centrada en el origen y la justificación de los $400 millones que dieron lugar a la investigación por presunta evasión fiscal.