Máximo Kirchner fue demorado este miércoles durante un control policial mientras viajaba hacia San Juan. El vehículo en el que se trasladaba tenía un pedido de secuestro vinculado a la causa Hotesur, aunque desde su entorno señalaron que la medida no estaría vigente.
El episodio ocurrió durante un control en el ingreso a San Luis. Según relató el propio diputado, permaneció casi dos horas retenido junto a las personas que lo acompañaban, hasta que finalmente les permitieron continuar el viaje.
Kirchner explicó que circulaba en una camioneta modelo 2007 que utiliza habitualmente y que, según afirmó, viene manejando desde hace años sin inconvenientes. También indicó que recientemente había viajado en el mismo vehículo hacia La Rioja y Mar del Plata.
Durante el procedimiento, además, se le realizó un control de alcoholemia, cuyo resultado fue negativo. El diputado sostuvo que aguardó a disposición de la Policía y de la Justicia mientras se verificaba la situación del vehículo.
Tras quedar habilitado para continuar, Kirchner cuestionó el procedimiento y sostuvo que se trató de un error relacionado con una orden judicial que, según afirmó, ya no estaría vigente.
En un comunicado difundido después del episodio, el legislador vinculó lo ocurrido con otros conflictos judiciales y políticos que, según su interpretación, buscan condicionarlo.
“Siguen intentando disciplinarnos”, expresó Kirchner al referirse al episodio. También sostuvo que situaciones de este tipo podrían volver a repetirse y afirmó que continuará participando de actividades políticas en distintos puntos del país.
El hecho generó repercusión durante la jornada debido a que el vehículo utilizado por el diputado figuraba asociado a un pedido de secuestro en el marco de la causa Hotesur. Sin embargo, desde su entorno insistieron en que la medida no se encontraría vigente.
Kirchner finalmente continuó su viaje hacia San Juan, donde tenía previstas actividades políticas junto a dirigentes y militantes.