En el marco de un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a fijar postura sobre la política de Derechos Humanos en la Argentina y cuestionó con dureza el tratamiento que, según su visión, se le dio al pasado reciente desde comienzos de este siglo.
A través de una publicación en X, la titular del Senado aseguró: "En las primeras décadas de este siglo hemos vivido el espejismo de que tenemos una política de derechos humanos cuando en realidad se trató de un uso del pasado con fines cortoplacistas". El mensaje fue difundido este lunes y apareció acompañado por una nota de opinión de la historiadora Claudia Peiró.
Con esa definición, Villarruel volvió a marcar distancia del enfoque impulsado durante los años kirchneristas en torno a la memoria sobre los años 70. En su mensaje, sostuvo que el abordaje estatal sobre ese período fue parcial y cuestionó que, lejos de contribuir a cerrar heridas, haya servido para profundizar divisiones políticas y sociales.
Para la vicepresidenta, además, la Argentina actual atraviesa un escenario “más injusto y desigual” que el de otras etapas de su historia reciente. En ese contexto, apuntó contra la dirigencia política por utilizar el pasado como un recurso de disputa en el presente.
"El pasado doloroso es usado para las batallas presentes, como herramienta de una división de la que políticos sin imaginación ni patriotismo buscan sacar partido", afirmó la funcionaria, en una nueva reivindicación de su idea de una “Memoria Completa”, concepto con el que suele reclamar que también se incluya a las víctimas de las organizaciones armadas.
Estela de Carlotto aseguró que desde la llegada de Javier Milei "no ha pasado otra cosa que la reducción de políticas" de la memoria
A 50 años del golpe de Estado, el epicentro de las movilizaciones en todo el país por el Día de la Memoria fue la Plaza de Mayo de la ciudad de Buenos Aires. Allí Estela de Carlotto analizó que "el plan sistemático de robos de bebés aún persiste" en tanto permanece la búsqueda activa de "casi 300 hombres y mujeres con sus identidades cambiadas".
"Cada restitución de un nieto es la evidencia de las atrocidades que cometió el terrorismo de Estado siniestro, desapariciones, asesinatos, robos, sustracción de menores y falsificación de documentos", subrayó la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo como parte de uno de los fragmentos del documento final. Así fue que apuntó que "el Estado debe garantizar la restitución de los nietos apropiados".
En ese pasaje de su intervención desde el escenario principal en donde Estela de Carlotto apuntó que desde la llegada de Javier Milei "no ha pasado otra cosa que la reducción de políticas" de la memoria: "El Banco Nacional de Datos Genéticos ha visto intervenida su estructura y la Comisión Nacional de los Derechos a la Identidad ha visto reducida a la mitad del plantel de trabajadores".
"Necesitamos de las instituciones políticas del acompañamiento de la sociedad, del ejercicio de la memoria y del quiebre de pactos de silencio para seguir encontrando a los hijos e hijas de quienes lucharon por un país más justo. Nunca es tarde", concluyó.
