A ocho meses de la muerte de Vicente Cordeyro, el caso volvió a quedar en el centro de la escena luego de que su familia renovara cuestionamientos sobre el desarrollo de la investigación judicial y planteara dudas respecto de las actuaciones realizadas desde el inicio del expediente.
Los familiares sostienen que persisten interrogantes sin respuesta y consideran que el proceso avanzó con una orientación determinada desde las primeras instancias, situación que —según señalaron— habría condicionado el desarrollo de distintas medidas posteriores.
El planteo fue expresado nuevamente por Nicolás Cordeyro, quien manifestó la preocupación de la familia por la manera en que se abordó la investigación desde el momento en que comenzó la causa.
Según indicó, uno de los principales puntos de discusión radica en la percepción de que la investigación se concentró tempranamente sobre una única posibilidad, incluso cuando todavía quedaban elementos pendientes de análisis y pruebas que posteriormente fueron incorporándose al expediente.
La postura familiar sostiene que esa situación generó dudas sobre la amplitud del proceso investigativo y sobre la necesidad de profundizar otras alternativas que pudieran contribuir al esclarecimiento total del caso.
La muerte de Vicente Cordeyro provocó una fuerte repercusión en Salta debido a la trayectoria que tuvo dentro de las fuerzas de seguridad y por el impacto institucional que generó el caso desde el momento en que se conoció.
Con el paso de los meses, la investigación atravesó distintas etapas vinculadas a estudios técnicos, análisis de elementos incorporados al expediente y nuevas medidas ordenadas por la Justicia.
Sin embargo, para los familiares todavía existen aspectos que consideran pendientes.
Uno de los cuestionamientos planteados apunta a los tiempos en los que fueron desarrollándose determinadas medidas y a la secuencia en la que distintos elementos fueron incorporados a la causa.
De acuerdo con lo expresado por la familia, algunos estudios considerados relevantes comenzaron a realizarse varios meses después de las primeras actuaciones, situación que alimentó dudas sobre la reconstrucción integral de lo sucedido.
Entre los puntos mencionados también aparecen cuestionamientos vinculados con análisis técnicos y estudios específicos solicitados durante el proceso.
La familia manifestó además inquietud respecto de procedimientos relacionados con la identificación y otros elementos periciales que consideran importantes dentro del expediente.
Otro de los reclamos está vinculado a la comunicación mantenida durante estos meses con los investigadores y responsables de la causa.
Según señalaron, los contactos directos habrían sido escasos y eso generó dificultades para acceder a información sobre el estado de las actuaciones y el avance de distintas medidas judiciales.
La situación derivó en pedidos de mayores precisiones respecto de las decisiones adoptadas durante el proceso y de los fundamentos que respaldaron determinadas actuaciones.
También surgieron cuestionamientos relacionados con estudios recientemente incorporados al expediente, entre ellos algunos informes orientados a reconstruir aspectos vinculados con el entorno y contexto personal de la víctima.
Los familiares consideran que distintas medidas requieren explicaciones más detalladas y sostienen que la causa necesita continuar avanzando con una mirada amplia que contemple todos los elementos disponibles.
Desde el entorno de Cordeyro remarcan que el objetivo no es arribar a conclusiones anticipadas sino obtener claridad sobre lo ocurrido y lograr una reconstrucción precisa de los hechos.
La posición familiar insiste en que una investigación de estas características debe incorporar todas las hipótesis posibles hasta agotar cada instancia necesaria para alcanzar certezas.
Mientras tanto, la causa continúa en etapa investigativa y aún restan medidas y análisis que podrían aportar nuevos elementos para el expediente.
En Salta, el caso mantiene atención pública debido a la relevancia institucional de la figura de Vicente Cordeyro y por los interrogantes que todavía siguen abiertos a ocho meses del hecho.
Por ahora, la expectativa permanece centrada en el avance de nuevas actuaciones y en las definiciones que puedan surgir a partir de los estudios pendientes, mientras la familia continúa reclamando respuestas y mayor claridad sobre el desarrollo de la investigación.