El movimiento en las rutas y calles de Salta durante el fin de semana estuvo marcado por la combinación de festivales, encuentros culturales y el tradicional desentierro del carnaval, pero también por un preocupante número de conductores que incumplieron la normativa vial al manejar bajo los efectos del alcohol.
La Policía Vial de Salta desplegó operativos de control en toda la provincia dentro del programa Verano Seguro, fiscalizando más de 10.500 vehículos y realizando alrededor de 8.000 test de alcoholemia. El resultado fue el registro de 1.231 infracciones, entre ellas 259 por alcohol positivo al volante, y varias sanciones por documentación incompleta, maniobras indebidas y faltas en elementos de seguridad.
El incremento del tránsito se sintió especialmente en localidades del sur provincial, los Valles Calchaquíes y el Valle de Lerma, zonas que concentraron gran parte de las celebraciones culturales y festivales que convocaron a familias, jóvenes y turistas. La circulación intensa se mantuvo desde las primeras horas del viernes hasta el domingo por la noche, con traslados interurbanos y movimientos nocturnos que exigieron un refuerzo preventivo especial.
En Metán, sede del FestiMiel, se controlaron más de 700 vehículos, con 51 infracciones por distintos incumplimientos a la normativa vial. En Seclantás, otro de los puntos de festejos culturales, los controles alcanzaron a alrededor de 900 rodados durante todo el fin de semana, consolidando la presencia policial en las rutas y accesos a las localidades.
El director de Seguridad Vial de Salta, Oscar Rearte, señaló que el objetivo de los operativos no es solo sancionar, sino también prevenir accidentes y ordenar el tránsito en contextos de alta circulación y consumo de alcohol. Desde la Subsecretaría de Seguridad Vial destacaron que la vigilancia permite anticipar situaciones de riesgo, brindar asistencia inmediata y detectar hechos delictivos.
Con la temporada de carnaval en pleno inicio, las autoridades anunciaron que los controles se mantendrán durante las próximas semanas, priorizando horarios nocturnos y zonas de mayor concentración de público. La idea es que las celebraciones no se vean opacadas por siniestros viales y que los salteños puedan disfrutar de los eventos con mayor seguridad.
El panorama deja en claro que, pese a la tolerancia cero vigente en la provincia, la conducción bajo los efectos del alcohol sigue siendo una preocupación central para la seguridad vial en Salta. El desafío de las autoridades será equilibrar la vida cultural y festiva con el cuidado de quienes circulan por rutas y calles, reforzando la prevención y la concientización en toda la provincia.
Mientras el verano avanza y los carnavales ganan protagonismo, el mensaje de prevención se repite: la fiesta comienza cuando se respeta la normativa, y manejar bajo los efectos del alcohol puede arruinar tanto la experiencia de quienes celebran como la de terceros en las rutas salteñas.