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REFUERZAN LA SEGURIDAD

Alerta máxima en las fronteras del norte: refuerzan controles en Salta por el conflicto en Medio Oriente

El Gobierno nacional elevó el nivel de seguridad a “alto” y dispuso operativos especiales en pasos fronterizos y aeropuertos internacionales, incluido el de Salta.

Alerta máxima en las fronteras del norte: refuerzan controles en Salta por el conflicto en Medio Oriente

Las fronteras del norte argentino se encuentran bajo un esquema de vigilancia reforzada luego de que el Gobierno nacional decidiera elevar el nivel de seguridad a “alto” en todo el territorio. La medida fue adoptada en el marco de la creciente tensión internacional derivada del conflicto armado en Medio Oriente y contempla controles especiales en pasos fronterizos, aeropuertos y puntos estratégicos del país.

En la provincia de Salta, los operativos se concentran especialmente en los límites con Bolivia y Paraguay, donde las fuerzas federales intensificaron los controles migratorios, patrullajes y tareas de inteligencia. Las medidas también se aplican en otros sectores sensibles del norte argentino, como la triple frontera en Misiones y las zonas ribereñas del río Paraná en Corrientes.

El esquema preventivo comenzó a aplicarse a partir del 1 de marzo y es coordinado por el Ministerio de Seguridad de la Nación junto a la Dirección Nacional de Migraciones y organismos de inteligencia. El objetivo es reforzar la vigilancia en puntos estratégicos ante la posibilidad de amenazas o situaciones vinculadas al contexto internacional.

En Salta, uno de los lugares bajo observación es el aeropuerto internacional Martín Miguel de Güemes, donde se reforzaron los controles de pasajeros y equipajes. Allí interviene la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que intensificó los procedimientos de inspección y verificación de documentación.

Las medidas también alcanzan a los pasos fronterizos formales y a las zonas limítrofes donde suelen detectarse ingresos irregulares. En esos sectores se incrementó la presencia de efectivos de Gendarmería Nacional, que realizan patrullajes constantes y operativos de control.

El despliegue forma parte de un operativo más amplio que incluye tecnología de vigilancia aérea y terrestre, además de controles en rutas y corredores estratégicos utilizados para el transporte de personas y mercaderías.

En el norte salteño, donde existen numerosos pasos internacionales con Bolivia, las autoridades mantienen un seguimiento permanente del movimiento fronterizo. Se trata de una región clave para el tránsito de viajeros y comercio, por lo que las medidas buscan prevenir cualquier situación irregular sin afectar la circulación habitual.

Los operativos también contemplan el refuerzo de tareas de inteligencia y la coordinación entre distintas fuerzas federales. El objetivo es detectar posibles riesgos con anticipación y fortalecer la seguridad en los puntos considerados estratégicos.

A nivel nacional, el esquema incluye además la protección reforzada de instalaciones consideradas sensibles, entre ellas sedes diplomáticas, instituciones vinculadas a la comunidad judía y centrales nucleares. En esos lugares se intensificaron los controles de acceso, las inspecciones de vehículos y los patrullajes permanentes.

En Buenos Aires, por ejemplo, se incrementó la custodia en la Embajada de Israel, la sede de la AMIA y distintos centros comunitarios. Allí intervienen fuerzas como la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria y áreas especializadas en vigilancia y ciberdefensa.

En paralelo, la Prefectura Naval Argentina amplió los patrullajes en el río Paraná y otros cursos de agua del litoral, mientras que en los aeropuertos internacionales del país se reforzaron los controles de seguridad.

El conflicto en Medio Oriente generó preocupación en distintos países del mundo, lo que llevó a varias naciones a incrementar sus niveles de alerta y fortalecer los sistemas de seguridad interna. En ese contexto, Argentina decidió aplicar un esquema preventivo para reforzar la vigilancia en su territorio.

En el caso del norte argentino, la atención está puesta especialmente en los pasos fronterizos, debido a que se trata de zonas con alto flujo de tránsito y amplias extensiones territoriales. La presencia de fuerzas federales busca garantizar controles más estrictos y prevenir situaciones de riesgo.

Las autoridades remarcaron que los operativos forman parte de una estrategia de prevención y que el monitoreo continuará mientras persista el escenario internacional de tensión.

En Salta, la coordinación entre las fuerzas de seguridad y los organismos nacionales apunta a mantener un seguimiento permanente de la situación en las zonas limítrofes. La provincia es uno de los principales puntos de ingreso al país desde Bolivia, por lo que el control fronterizo tiene un rol clave dentro del esquema de seguridad.

El despliegue también se articula con el Plan Güemes, que contempla la presencia de fuerzas federales en el norte salteño para combatir delitos vinculados al contrabando, el narcotráfico y otras actividades ilegales en áreas fronterizas.

Dentro de ese marco, los operativos actuales se integran a las tareas que ya se realizan en la región, pero con un refuerzo especial en controles, vigilancia e inteligencia.

Especialistas en seguridad señalan que en contextos de conflictos internacionales de alta tensión es habitual que los países incrementen sus medidas preventivas. En ese sentido, la vigilancia reforzada en las fronteras y aeropuertos busca anticiparse a cualquier eventualidad.

Mientras tanto, las autoridades nacionales mantienen un seguimiento permanente del escenario global y del impacto que podría tener en la región.

Por el momento, el operativo se mantiene activo en todo el territorio argentino, con especial foco en el norte del país, donde la presencia de fuerzas federales y los controles migratorios seguirán reforzados en los próximos días.


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