A un año del hallazgo del cuerpo del excomisario Vicente Cordeyro en el cerro Elefante, en San Lorenzo, la Fiscalía dio por concluida la investigación y sostuvo que su muerte fue consecuencia de una conducta autolesiva, sin intervención de terceros. La conclusión se apoyó en una reconstrucción de sus últimos movimientos, los resultados de la autopsia, distintas pericias criminalísticas y el análisis de las cámaras de seguridad y de los datos de su teléfono celular.
Los fiscales Santiago López Soto y Daniel Espilocín detallaron los principales elementos que los llevaron a cerrar el caso, que también incluyó la investigación de un incendio intencional que afectó una superficie de casi 4,5 hectáreas en la zona donde fue encontrado el exintegrante de la Policía.
La pesquisa buscó establecer cómo llegó Cordeyro al lugar, qué ocurrió antes de su muerte, cuál fue el origen del fuego y si existían indicios de que hubiera sido atacado por otra persona. De acuerdo con la hipótesis fiscal, las pruebas reunidas no permitieron acreditar la intervención de terceros.
Uno de los puntos centrales fue la reconstrucción del recorrido que realizó el excomisario desde que dejó a su hija en un colegio del centro de Salta hasta que llegó a San Lorenzo. Las imágenes de cámaras públicas y privadas, junto con los registros de las antenas de telefonía móvil, permitieron establecer que se desplazó solo y que no fue abordado por otras personas durante el trayecto analizado.
Qué revelaron la autopsia y las pericias criminalísticas
Según explicó López Soto, la autopsia médico-legal fue uno de los elementos determinantes para establecer la causa de muerte. El estudio concluyó que Cordeyro falleció por ahorcadura y, de acuerdo con los fiscales, no se encontraron lesiones defensivas que permitieran sostener la hipótesis de una agresión externa.
La conclusión también fue respaldada por estudios de anatomía patológica. En el procedimiento participó un médico designado por la familia, según precisó Espilocín.
Los investigadores analizaron, además, distintos objetos encontrados en el lugar y los compararon con elementos que pertenecían al excomisario o que habían sido hallados en su domicilio.
Entre ellos se encontraba una soga que, de acuerdo con las pericias del Departamento de Criminalística, presentaba características morfológicas coincidentes con otra encontrada en su casa. La comparación se realizó mediante un examen microscópico.
Los estudios genéticos también detectaron sangre de Cordeyro tanto en la soga como en sus zapatillas. Los fiscales señalaron que esa presencia podía explicarse por las lesiones que le provocaron las quemaduras en las manos.
En la escena se encontraron, asimismo, cuchillos cuyas características coincidían con elementos de un juego que tenía en su vivienda. Los investigadores compararon las marcas y otros detalles para establecer las correspondencias.
Uno de los objetos examinados fue un cuchillo tipo sierrita afectado por el fuego. Según la explicación fiscal, coincidía con uno de los que tenía el excomisario en su domicilio por el color del mango, las dimensiones de la hoja, los dientes y la marca.
Para los investigadores, el análisis conjunto de esos elementos, la autopsia y los demás resultados periciales no aportó indicios que permitieran sostener que otra persona hubiera intervenido en el hecho.
El incendio y los 75 metros entre el fuego y el cuerpo
La investigación también debió esclarecer el origen del incendio registrado en el cerro Elefante. Los primeros estudios fueron realizados por Bomberos de la Policía de Salta y luego se incorporó un informe de la División de Incendios de la Policía Federal, que complementó las conclusiones iniciales.
Los peritajes determinaron que el fuego había sido provocado intencionalmente y que la superficie afectada alcanzó aproximadamente 4,5 hectáreas.
De acuerdo con la reconstrucción presentada por López Soto, el primer foco se originó en un sector más elevado que aquel donde finalmente fue encontrado el cuerpo de Cordeyro. La distancia entre ambos puntos era de unos 75 metros.
En el área donde comenzó el incendio, los investigadores hallaron el teléfono celular y restos de objetos que presumiblemente pertenecían al excomisario. Muchos estaban completamente incinerados, aunque se encontraron fragmentos de botones y cierres que podrían corresponder a un bolso.
Entre esos restos había cierres de color naranja, un detalle que los investigadores relacionaron con una mochila que Cordeyro habría llevado consigo. Sus familiares habían reconocido ese elemento en las imágenes de las cámaras y señalado que faltaba en su domicilio.
La zona donde se encontraba el cuerpo, en cambio, no presentaba una afectación importante por el fuego.
Los fiscales sostuvieron que las prendas que llevaba Cordeyro sufrieron daños por las llamas y que parte del material textil quedó adherido al cuerpo. Una pericia del Gabinete de Ingeniería Química Forense examinó esos restos y permitió inferir que vestía ropa cuando se inició el incendio.
La hipótesis fiscal plantea que primero se produjo el inicio del fuego y posteriormente ocurrió la muerte por ahorcadura, a unos 75 metros del foco inicial.
Cómo reconstruyeron sus últimos movimientos con las cámaras
Las imágenes de seguridad fueron otro componente importante de la investigación. Los fiscales explicaron que pudieron reconstruir el trayecto de Cordeyro desde el momento en que dejó a su hija en un colegio céntrico hasta el sector de las calles Güemes y Mitre, en San Lorenzo, donde fue localizado su vehículo.
De acuerdo con el análisis de los registros, el recorrido desde el centro de Salta hasta San Lorenzo demandó aproximadamente 39 minutos y se realizó por el camino de Lesser.
En las grabaciones examinadas, el excomisario aparece desplazándose solo, sin que se advierta que otra persona lo interceptara durante el trayecto reconstruido.
Los datos obtenidos de las cámaras fueron contrastados con la información de las celdas y antenas de telefonía que registraron la ubicación de su celular. Según Espilocín, ambos elementos resultaron compatibles con el recorrido establecido por los investigadores.
También se analizaron cámaras particulares para reconstruir los movimientos que realizó a pie una vez que llegó a la zona. Esas imágenes fueron exhibidas a los familiares durante la primera etapa de la investigación.
Los allegados reconocieron a Cordeyro en las grabaciones y destacaron que llevaba una mochila con detalles naranjas, un objeto cuya ausencia habían advertido en su domicilio. Los restos de cierres de ese color encontrados en el sector donde se inició el incendio fueron incorporados al análisis de la escena.
Para los fiscales, la coincidencia entre los registros audiovisuales, la información de telefonía y los elementos recuperados permitió reconstruir de manera consistente el desplazamiento del excomisario.
El origen del acelerante y el análisis del teléfono
Otro aspecto examinado fue la botella encontrada en el lugar del incendio, que habría contenido alcohol utilizado como acelerante.
Espilocín explicó que los investigadores siguieron la trazabilidad de la etiqueta recuperada en la escena y pudieron vincularla con la compra de un producto realizada aproximadamente 20 días antes en un supermercado cercano al domicilio de Cordeyro.
Ese dato fue incorporado a la reconstrucción de los hechos y, según la hipótesis fiscal, se relacionó con el inicio intencional del fuego.
El teléfono celular también formó parte de las tareas periciales. Su ubicación, a partir de los registros de antenas, permitió contrastar los movimientos atribuidos al excomisario con el recorrido observado en las cámaras.
El dispositivo había sido encontrado en el sector donde comenzó el incendio, junto con otros restos que los investigadores consideraron posiblemente personales. La información disponible sobre las conclusiones fiscales destaca especialmente su aporte para reconstruir el trayecto, aunque no detalla otros contenidos específicos del teléfono que hayan resultado determinantes.
Qué resolvió la Fiscalía sobre el caso Cordeyro
La muerte del excomisario había generado interrogantes sobre las circunstancias en las que llegó al cerro Elefante, la distancia entre el incendio y el lugar donde apareció su cuerpo, y la posibilidad de que hubiera participado otra persona.
A partir de las distintas medidas de prueba, los fiscales Daniel Espilocín y Santiago López Soto sostuvieron que no encontraron indicios suficientes para atribuir el hecho a terceros. La autopsia, las pericias sobre la soga y los cuchillos, los estudios genéticos, las imágenes de seguridad y los datos de telefonía fueron considerados de manera conjunta para alcanzar esa conclusión.
La investigación también estableció que el incendio fue intencional. Según la hipótesis fiscal, tanto el inicio del fuego como la muerte de Cordeyro se produjeron sin intervención de otras personas.
Con esos fundamentos, la Fiscalía dio por concluida la pesquisa. La decisión se apoya en la interpretación integral de las pruebas reunidas durante un año de investigación, período en el que se buscó esclarecer tanto el fallecimiento del excomisario como el incendio ocurrido en el cerro Elefante, en San Lorenzo.