Una banda integrada por cuatro jóvenes oriundos de Tucumán fue condenada en Salta tras ser hallada responsable de una serie de robos cometidos bajo la modalidad de inhibidores de señal, una técnica delictiva que viene creciendo en distintas ciudades del país y que apunta principalmente a vehículos estacionados.
La sentencia se conoció luego de una audiencia de juicio abreviado pleno en la que los acusados reconocieron su participación en los hechos investigados. El juez de Garantías del distrito Centro, Pablo Zerdán, homologó el acuerdo alcanzado entre las partes y condenó a los involucrados a un año y tres meses de prisión de ejecución condicional, además de imponerles estrictas reglas de conducta.
Los condenados fueron identificados como Maximiliano Oscar Rivas, Mauro Leonel Corbalán, Oscar David Torino y Gonzalo Benjamín Lemos. Este último recibió una imputación adicional por una tentativa de robo ocurrida en la zona céntrica de la ciudad de Salta.
La investigación estuvo a cargo de la fiscal penal de la Unidad de Robos y Hurtos, María Eugenia Guzmán, junto al auxiliar fiscal Christian Medina, quienes lograron reconstruir el accionar del grupo a partir de distintos hechos denunciados en Salta Capital y en la villa turística de San Lorenzo.
Según se pudo establecer durante la causa, los acusados actuaban de manera coordinada y utilizaban vehículos, motocicletas y alojamientos temporarios como parte de la logística para concretar los delitos. Los investigadores sostienen que la banda operaba principalmente en sectores donde las víctimas dejaban estacionados sus vehículos por pocos minutos, especialmente en zonas comerciales o de gran circulación.
La modalidad utilizada consistía en el empleo de inhibidores de señal, dispositivos electrónicos que bloquean el cierre centralizado de los automóviles cuando los conductores intentan activar la alarma con el control remoto. De esa manera, los delincuentes lograban acceder a los rodados sin forzar cerraduras ni romper vidrios, muchas veces sin que los propietarios advirtieran inmediatamente lo sucedido.
La investigación avanzó gracias al análisis de cámaras de seguridad, seguimientos, tareas de inteligencia criminal y distintos procedimientos realizados por personal especializado. Esa serie de pruebas permitió vincular a los acusados con al menos cinco hechos de hurto calificado y una tentativa de robo.
Durante los allanamientos y operativos se secuestraron importantes sumas de dinero en pesos argentinos y moneda extranjera, teléfonos celulares, tarjetas bancarias, documentación y distintos elementos tecnológicos que habrían sido utilizados para concretar los ilícitos.
Los investigadores señalaron además que parte de los objetos secuestrados permitió relacionar a los acusados con otros episodios denunciados posteriormente, lo que no se descarta que pueda derivar en nuevas actuaciones judiciales.
Uno de los puntos que más llamó la atención en la resolución judicial fue el acuerdo de reparación económica alcanzado con las víctimas. Los condenados ofrecieron devolver dinero en efectivo, bienes de elevado valor y otras compensaciones económicas que, en conjunto, superan los 25 millones de pesos.
Además de la condena condicional, el juez impuso a los cuatro jóvenes la prohibición de regresar a la provincia de Salta sin autorización judicial, una medida que busca evitar nuevos hechos delictivos vinculados a este tipo de maniobras.
La modalidad delictiva con inhibidores de señal viene generando preocupación en Salta y otras provincias del norte argentino. En muchos casos, las víctimas creen haber cerrado correctamente sus vehículos, pero los delincuentes logran bloquear la señal del comando a distancia y aprovechan el descuido para sustraer dinero, celulares, computadoras y otros objetos de valor.
Ante esta situación, desde las fuerzas de seguridad recomiendan verificar manualmente el cierre de puertas antes de alejarse del vehículo y prestar especial atención en playas de estacionamiento, zonas gastronómicas y sectores comerciales de alta circulación.
El caso volvió a encender las alarmas sobre la presencia de bandas itinerantes que llegan desde otras provincias para cometer delitos rápidos y organizados en Salta. La coordinación entre investigadores, el análisis tecnológico y el trabajo sobre registros de cámaras fueron claves para desarticular el accionar del grupo y recuperar parte de los bienes sustraídos.