Un megaoperativo desplegado en distintos puntos del Valle de Lerma permitió avanzar en la desarticulación de una organización delictiva dedicada al robo de ganado y la comercialización ilegal de carne en Salta. Siete personas, de entre 23 y 50 años, fueron imputadas en el marco de una causa que investiga delitos de asociación ilícita, abigeato agravado y otras figuras vinculadas al circuito clandestino de alimentos.
La investigación, que continúa en curso, logró establecer la existencia de una estructura organizada con funcionamiento sostenido en el tiempo, con roles definidos y un claro objetivo económico: sustraer animales de fincas rurales, faenarlos de manera ilegal y colocar la carne en el mercado informal.
El avance de la causa se concretó tras un operativo realizado el miércoles 8, que incluyó allanamientos simultáneos en diferentes domicilios y locales comerciales. Como resultado, se secuestraron teléfonos celulares, herramientas utilizadas para la faena, vehículos vinculados a la logística del grupo, dinero en efectivo y una importante cantidad de carne cuyo origen no pudo ser acreditado.
Además, las autoridades intervinieron comercios donde presuntamente se vendía la mercadería obtenida de manera ilícita. En uno de estos lugares se detectó carne vacuna sin documentación sanitaria ni trazabilidad, lo que derivó en su secuestro inmediato y la clausura del establecimiento por incumplir normas básicas de seguridad alimentaria.
Según la reconstrucción realizada por la fiscalía, la banda operaba principalmente durante la noche o en horarios de escasa circulación, cuando ingresaba a establecimientos rurales del Valle de Lerma para robar bovinos. Luego, los animales eran trasladados a zonas alejadas, donde se realizaba la faena clandestina sin ningún tipo de control sanitario.
Posteriormente, la carne era distribuida mediante una red logística propia y comercializada en el circuito informal, llegando incluso a puntos de venta que ahora están bajo investigación. Este esquema no solo generaba un perjuicio económico directo para los productores rurales, sino que también implicaba un riesgo sanitario para los consumidores.
El origen de la causa se remonta a una serie de denuncias realizadas por productores de la zona, quienes alertaron sobre la reiteración de robos de ganado en sus propiedades. A partir de estos reportes, se inició un trabajo de análisis criminal que incluyó seguimiento de patrones delictivos, tareas de campo e intervención de comunicaciones, lo que permitió identificar a los presuntos integrantes de la organización.
De acuerdo con los elementos reunidos hasta el momento, la fiscalía considera que se trata de una estructura con cierto grado de sofisticación, que operaba de manera coordinada y con división de tareas. Mientras algunos integrantes se encargaban del robo de los animales, otros participaban en la faena, el transporte y la comercialización final del producto.
Los siete imputados fueron acusados provisoriamente por asociación ilícita en concurso con abigeato doblemente agravado, entre otros delitos. También se investigan posibles infracciones vinculadas a la comercialización de alimentos sin control sanitario y violaciones a normativas de policía sanitaria.
El caso pone nuevamente en foco el problema del abigeato en Salta, un delito que afecta de manera directa a los productores rurales y que, en los últimos años, mostró una modalidad cada vez más organizada. En zonas como el Valle de Lerma, donde la actividad ganadera es clave, este tipo de hechos genera preocupación tanto por las pérdidas económicas como por el impacto en la cadena productiva.
A su vez, la comercialización ilegal de carne representa un riesgo para la salud pública, ya que los productos no pasan por controles sanitarios ni cumplen con las condiciones de conservación adecuadas. Esto puede derivar en la circulación de alimentos en mal estado o contaminados.
Desde la fiscalía remarcaron que la investigación sigue abierta y que no se descartan nuevas medidas en los próximos días. En ese sentido, se analiza la posible participación de otras personas, tanto en la logística como en la comercialización de la carne.
También se prevé avanzar con pericias sobre los elementos secuestrados, especialmente los dispositivos electrónicos, que podrían aportar información clave sobre el funcionamiento interno de la organización y sus posibles ramificaciones.
El operativo representa un golpe importante contra el delito rural en la provincia, aunque las autoridades advierten que este tipo de prácticas requiere controles permanentes y trabajo coordinado para ser erradicadas.
Mientras tanto, los productores del Valle de Lerma siguen de cerca el avance de la causa, con la expectativa de que se logre desarticular por completo la red y frenar una actividad ilegal que viene afectando de manera sostenida a la región.
La causa judicial continuará su curso en las próximas semanas, con nuevas diligencias y posibles ampliaciones de imputación, en un expediente que busca no solo sancionar a los responsables, sino también desarticular un circuito clandestino que combina delito rural y riesgo sanitario en la provincia de Salta.