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JUICIO POR FEMICIDIO

Femicidio en El Tipal: la hermana de la víctima relató años de violencia y pidió justicia

María del Rosario Kvedaras declaró en el juicio y reconstruyó una relación marcada por agresiones, control y miedo.

Femicidio en El Tipal: la hermana de la víctima relató años de violencia y pidió justicia

El juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras tuvo una de sus jornadas más conmovedoras con la declaración de su hermana, María del Rosario, quien viajó desde España para participar del proceso judicial que se lleva adelante en la ciudad de Salta. Su testimonio no solo apuntó a reconstruir lo ocurrido el día del hecho, sino que puso el foco en una historia previa atravesada, según su relato, por años de violencia dentro de la pareja.

Desde el inicio de su exposición, la mujer dejó en claro su postura frente al acusado, a quien identificó como su cuñado, esposo de su hermana y padre de sus sobrinos. Con firmeza, pidió que asuma su responsabilidad y que diga qué ocurrió aquella noche. Su intervención estuvo cargada de emotividad, pero también de descripciones concretas sobre situaciones que, según afirmó, su hermana le había confiado en la intimidad.

A lo largo de su declaración, la testigo describió distintos episodios de violencia física y psicológica que, según sostuvo, se repitieron con el paso del tiempo. Entre los relatos más impactantes, mencionó una situación en la que el acusado le habría arrojado salsa de soja en la cara a Mercedes, y otra en la que le volcó agua sobre la cabeza tras una discusión. Para la hermana de la víctima, estos hechos no eran aislados, sino parte de un patrón de maltrato sostenido.

En su reconstrucción, también hizo referencia a un vínculo signado por el control, los celos y la desvalorización constante. Señaló que, puertas adentro, la relación era muy distinta a la imagen que se proyectaba hacia el exterior, y describió al imputado como una persona que ejercía violencia verbal de manera habitual.

Uno de los puntos centrales de su testimonio fue la afirmación de que Mercedes había intentado separarse en reiteradas oportunidades, aunque no lograba concretarlo. Según explicó, su hermana se encontraba inmersa en un círculo de manipulación que le dificultaba tomar esa decisión de manera definitiva.

En ese sentido, recordó que días antes del hecho, a fines de julio de 2023, notó a Mercedes especialmente angustiada. Describió que tenía la voz quebrada y que transmitía una sensación de miedo, lo que, a su entender, evidenciaba un contexto de creciente tensión en la relación.

La testigo también relató episodios de mayor gravedad. Entre ellos, mencionó un hecho ocurrido en una vivienda anterior, donde, según dijo, el acusado habría tomado del cuello a su hermana en un episodio de violencia física. Tras ese incidente, Mercedes habría decidido alejarse temporalmente del lugar.

Además, hizo referencia a situaciones de conflicto en reuniones sociales, donde, de acuerdo a su relato, el imputado reaccionaba con enojo ante conductas cotidianas de la víctima. Recordó un episodio en la vivienda de El Tipal, en el que una discusión se habría desatado luego de que Mercedes permaneciera hasta la madrugada compartiendo con amigos, lo que derivó en reproches y descalificaciones.

Como parte de su exposición, la mujer también leyó mensajes que intercambió con su hermana, en los que la víctima manifestaba su intención de separarse. Estos elementos fueron incorporados al juicio como parte del contexto previo al hecho y refuerzan la hipótesis de la querella sobre la existencia de violencia de género en la relación.

El testimonio de María del Rosario se suma a una serie de declaraciones que buscan no solo esclarecer las circunstancias de la muerte de Mercedes Kvedaras, ocurrida el 4 de agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal, sino también comprender el trasfondo de la relación entre la víctima y el acusado.

La fiscalía sostiene que se trató de un femicidio, en el marco de una situación de violencia de género, mientras que la defensa plantea una versión distinta, en la que atribuye el desenlace a un hecho accidental. En este contexto, los testimonios sobre la dinámica previa de la pareja adquieren un peso fundamental.

El caso generó una fuerte repercusión en la sociedad salteña y mantiene en vilo a la opinión pública, que sigue de cerca el desarrollo del juicio. La declaración de la hermana de la víctima aportó una mirada íntima y dolorosa sobre lo que, según su relato, vivía Mercedes en su vida cotidiana.

A medida que avanzan las audiencias, el tribunal continúa incorporando pruebas y testimonios que permitan reconstruir de manera integral lo ocurrido. La expectativa está puesta en que el proceso judicial logre determinar responsabilidades y brindar una respuesta ante un hecho que dejó una profunda marca en Salta.

En medio del dolor y la búsqueda de justicia, la voz de la familia vuelve a ocupar un lugar central, aportando elementos que trascienden lo estrictamente técnico y ponen en evidencia la dimensión humana de un caso que conmueve a toda la provincia.


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