El alerta llegó alrededor de las tres y media de la tarde, justo cuando muchos salteños disfrutaban del feriado por el Carnaval.
El depósito, ubicado en el Pasaje Gertrudis Cornejo al 300, empezó a emanar humo denso, lo que activó de inmediato la respuesta del equipo de emergencias. Los bomberos voluntarios Martín Miguel de Güemes, siempre listos para actuar en la ciudad, se movilizaron sin demoras y llegaron al lugar en apenas seis minutos, demostrando la eficiencia que caracteriza a estos héroes locales en Salta.
Al ingresar, confirmaron que el galpón estaba vacío, sin personas adentro que pudieran resultar afectadas. El fuego, aunque intenso al principio, fue contenido gracias a la pericia de la dotación, que evitó que las llamas saltaran a propiedades vecinas. En una zona residencial como esa, un descuido podría haber generado un desastre mayor, pero la intervención oportuna mantuvo todo bajo control en esta parte de la capital norteña.
No se registraron víctimas ni daños colaterales significativos, un alivio para la comunidad salteña que ya lidia con el calor veraniego y las celebraciones del feriado. Las autoridades locales ahora investigan las posibles causas del incendio, que podrían ir desde un cortocircuito hasta algún descuido en el mantenimiento del depósito, común en estructuras abandonadas de la región.
Este tipo de incidentes resalta la importancia de los bomberos voluntarios en Salta, que con recursos limitados protegen a la población en momentos críticos. Mientras la ciudad retoma su ritmo habitual post feriado, queda el recordatorio de estar atentos a la prevención de riesgos en depósitos y galpones, especialmente en barrios como el de Pasaje Gertrudis Cornejo.