Un hombre de 30 años que estaba cumpliendo arresto domiciliario en Salta fue detenido después de intentar fugarse al cortar su tobillera electrónica. El hecho ocurrió el 4 de abril, cerca de las 5 de la mañana, cuando su madre descubrió el dispositivo dañado dentro de la casa y alertó al 911.
El sistema de monitoreo confirmó la manipulación del artefacto, mostrando daños compatibles con fuerza o presión. La evasión terminó al día siguiente, cuando la Policía lo localizó en la zona de calle Córdoba y pasaje Vicente Solá. Al momento de ser detenido, el hombre intentó escapar nuevamente, se resistió y agredió a los efectivos con patadas, hasta ser reducido y trasladado a la Comisaría 2.
El acusado ya estaba cumpliendo prisión domiciliaria por delitos anteriores, entre ellos lesiones leves, amenazas con arma y robo agravado en grado de tentativa. Tras la fuga, la Fiscalía, a cargo de Federico Jovanovics, lo imputó por evasión y solicitó su prisión preventiva, alegando riesgo de fuga y peligro procesal.
Los argumentos de la solicitud de prisión preventiva incluyen el incumplimiento de la medida judicial previa, la conducta violenta durante la detención y el intento de escapar al ser encontrado. Además, se pidió unificar esta causa con otra en trámite debido a la conexión entre los hechos.
La situación generó preocupación en el centro de Salta, donde los vecinos manifestaron su sorpresa por la presencia del hombre, quien puso en riesgo la seguridad durante su intento de fuga. La Policía local reforzó los controles en la zona mientras se espera que el juez defina la situación procesal del detenido.
Este episodio refleja las dificultades del sistema de monitoreo electrónico en casos de reincidencia y pone en debate la eficacia de las medidas alternativas a la prisión en la provincia de Salta.