La provincia de Salta vuelve a estar en alerta tras dos estafas ocurridas en pocas horas con una misma modalidad: entrega de dólares falsos a cambio de bienes de alto valor. Las víctimas fueron dos jóvenes, uno en El Dorado y otro en pleno centro salteño, que perdieron una motocicleta y un celular de alta gama.
El primer hecho ocurrió en El Dorado, donde un joven de 24 años había puesto a la venta su moto de 150 cc por redes sociales. Un supuesto comprador se mostró interesado desde el inicio, pactó un encuentro y ofreció 2.000 dólares en efectivo. La transacción se concretó rápidamente, pero horas más tarde, el vendedor descubrió que los billetes eran falsos. Hizo la denuncia correspondiente, aunque ya era tarde: la moto había sido entregada.
El segundo caso se dio en el microcentro de la ciudad de Salta. Otro joven, atravesando una situación familiar delicada, había publicado en Facebook la venta urgente de su celular Samsung, valuado en más de dos millones de pesos. El comprador apareció rápidamente, ofreció 800 dólares y acordaron verse en una zona transitada.
El joven recibió un sobre con los billetes y entregó el teléfono. Pero apenas se alejó del lugar, notó algo extraño: todos los billetes tenían la misma numeración. El engaño estaba consumado. En total, entre ambos casos, se entregaron 2.800 dólares falsos en menos de 24 horas.
Ambos episodios siguen el mismo patrón: víctimas jóvenes, operaciones pactadas por redes sociales, pagos en efectivo en dólares y transacciones realizadas con apuro. Los estafadores se aprovechan de la necesidad y de la falta de experiencia con divisas extranjeras.
Estos hechos también evidencian la creciente circulación de dólares truchos en la provincia, en un contexto económico que empuja a muchos a vender objetos de valor para hacer frente a gastos urgentes. La informalidad en las transacciones, sumada a la presión del momento, deja a muchos salteños expuestos.
Desde la policía recordaron que la falsificación de moneda es un delito grave y que es fundamental hacer la denuncia ante cualquier sospecha. También remarcaron que se deben extremar los cuidados al cerrar ventas con desconocidos y, sobre todo, cuando se trata de operaciones en efectivo.
Especialistas recomiendan prestar atención a varios elementos para detectar billetes falsos: la textura del papel, los relieves al tacto en letras y números, el hilo de seguridad visible al trasluz y las microimpresiones. Los billetes truchos suelen tener una textura más lisa, impresiones borrosas y, muchas veces, repiten la numeración.
Las autoridades también advirtieron sobre el uso de perfiles falsos en redes sociales, donde los estafadores contactan a sus víctimas simulando ser compradores reales. En general, buscan cerrar la operación rápidamente, evitan dar datos personales y eligen lugares públicos para las entregas.
En lo que va del año, se han reportado varios intentos de estafa con billetes falsos en distintos puntos de la provincia, aunque pocos terminan con detenciones, ya que los delincuentes suelen actuar de manera rápida y cambian de identidad constantemente.
La recomendación para quienes venden por internet es verificar siempre los billetes en el momento de la entrega, contar con acompañantes y, si es posible, usar métodos de pago más seguros como transferencias bancarias o aplicaciones móviles. También se sugiere evitar entregar objetos sin revisar el dinero con detenimiento.
En Salta, cada vez son más frecuentes los casos donde la necesidad económica lleva a las personas a aceptar condiciones de venta riesgosas. La informalidad del circuito, la falta de herramientas para verificar dólares y la urgencia por conseguir efectivo crean el escenario ideal para este tipo de fraudes.
Mientras tanto, las víctimas de estas dos estafas intentan recuperar lo perdido y, al mismo tiempo, alertan a otros para que no pasen por la misma situación. La moto, el celular y la confianza fueron parte del botín que se llevaron los estafadores. Lo que quedó fue el aprendizaje, aunque caro, de que en tiempos difíciles también hay que estar alerta ante los vivos de siempre.