Momentos de extrema tensión y preocupación se vivieron este domingo a pocos kilómetros de la Cuesta del Obispo, sobre la Ruta Provincial 33, luego de que una camioneta perteneciente a una empresa minera protagonizara un impresionante accidente vial en una de las zonas más peligrosas del trayecto montañoso rumbo a Cachi.
El siniestro ocurrió a la altura del kilómetro 38, cuando por causas que aún son materia de investigación el conductor de una camioneta Toyota preparada para tareas mineras perdió el control del vehículo mientras circulaba por el sinuoso camino de montaña. La zona exacta del accidente fue identificada como El Maray.
Tras salir de la cinta asfáltica, la camioneta cayó a un precipicio de aproximadamente 30 metros de profundidad y terminó completamente destruida en el fondo del barranco. La escena generó alarma entre automovilistas y turistas que transitaban por el lugar debido a la magnitud del impacto y a las difíciles condiciones geográficas de la zona.
Un verdadero milagro
A pesar de la brutalidad del accidente, los ocupantes sobrevivieron y no sufrieron heridas de gravedad, en lo que muchos calificaron como un verdadero milagro.
En el lugar trabajaron efectivos policiales, bomberos y equipos especializados de rescate, además de integrantes del grupo de auxilio de la empresa, quienes desplegaron un complejo operativo para asistir a las víctimas y recuperar el vehículo del fondo del precipicio.
Fuentes vinculadas al procedimiento señalaron que el rápido accionar de los rescatistas fue clave para brindar atención inmediata a los ocupantes de la camioneta en medio de un terreno de difícil acceso.