El juicio por un homicidio ocurrido en la localidad de Hipólito Yrigoyen, en el norte de la provincia de Salta, se reanudará este viernes 4 de septiembre con la declaración de los testigos convocados por las partes. El acusado es Miguel Ángel Erazo, quien enfrenta una acusación por el delito de homicidio simple.
El debate es presidido por la jueza Norma Roxana Palomo y cuenta con la intervención de la fiscal penal de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Orán, María Soledad Filtrín Cuezzo, en representación del Ministerio Público Fiscal.
La audiencia había comenzado el pasado 25 de agosto y, luego de un cuarto intermedio, retomará su actividad este viernes con una nueva jornada destinada a avanzar en la incorporación de pruebas testimoniales. De acuerdo con el cronograma establecido, el debate también continuará los días 8 y 9 de septiembre.
El caso que llegó a juicio se remonta al 19 de octubre de 2024, cuando un enfrentamiento ocurrido durante una reunión terminó con un hombre gravemente herido. El episodio tuvo lugar sobre calle Sarmiento, entre 20 de Febrero y 16 de Abril, en Hipólito Yrigoyen.
De acuerdo con la acusación sostenida durante la investigación, en el lugar se desarrollaba una reunión en la que se habrían consumido bebidas alcohólicas y otras sustancias. En ese contexto se habría iniciado una discusión que posteriormente derivó en una gresca entre Erazo y otro hombre.
Durante el enfrentamiento, la víctima sufrió una herida provocada con un arma blanca. Ante la gravedad de la lesión, fue trasladada para recibir atención médica en el hospital de Hipólito Yrigoyen.
Sin embargo, debido a la evolución de su cuadro, posteriormente tuvo que ser derivada al hospital de la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, donde finalmente falleció.
A partir de ese momento se inició una investigación para determinar las circunstancias exactas en las que ocurrió el ataque y establecer quién había provocado la lesión que terminó siendo fatal.
Las tareas investigativas permitieron avanzar en la identificación del acusado. En ese proceso participaron efectivos de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP) de Orán, dependiente del Departamento de Investigaciones y Criminología del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF).
Con el avance de la causa, Erazo quedó individualizado como sospechoso y posteriormente fue llevado a juicio, donde deberá responder por la acusación de homicidio simple.
Ahora, durante las nuevas jornadas del debate, la Justicia escuchará a los testigos citados por las partes. Sus declaraciones forman parte de la etapa de producción de prueba y serán consideradas junto con los restantes elementos incorporados al expediente para determinar qué ocurrió aquella noche de octubre de 2024.
El juicio busca establecer, entre otros aspectos, cómo se produjo la pelea, qué participación tuvo el acusado y cuáles fueron las circunstancias que rodearon la agresión con el arma blanca. También será relevante reconstruir la secuencia posterior a la lesión y el traslado de la víctima desde Hipólito Yrigoyen hasta el hospital de Orán.
El hecho generó una investigación penal que quedó bajo la órbita de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Orán, una de las dependencias que interviene en los casos más graves registrados en el norte salteño.
La continuidad del debate durante septiembre permitirá avanzar con la recepción de testimonios y con el análisis de las pruebas reunidas durante la investigación. Una vez concluida esta etapa, las partes tendrán la posibilidad de presentar sus argumentos finales antes de que se conozca la resolución correspondiente.
Mientras tanto, el acusado permanece sometido al proceso judicial y deberá esperar el desarrollo de las distintas instancias previstas en el debate para conocer la decisión del tribunal.
El caso vuelve así a ocupar la agenda judicial del norte de Salta a casi dos años del episodio ocurrido en Hipólito Yrigoyen. La atención estará puesta en los testimonios que se incorporen durante las próximas audiencias y en los elementos que permitan esclarecer definitivamente las circunstancias en las que murió el hombre tras sufrir la lesión con arma blanca.