Un estremecedor caso de presunta violencia infantil conmociona a la ciudad de Salta, donde una beba de apenas 8 meses permanece internada en estado delicado tras detectarse lesiones de gravedad que serían compatibles con episodios de agresión. Por el hecho, sus padres —ambos de 25 años— fueron imputados y permanecen detenidos mientras avanza la investigación judicial.
La causa está a cargo de la Fiscalía Penal de Violencia Familiar y de Género N.º 2, bajo la dirección del fiscal Federico Gabriel Portal, quien dispuso la imputación provisional de la pareja como presuntos autores del delito de lesiones graves agravadas por el vínculo. La medida fue formalizada por la auxiliar fiscal Virginia Bortoloto.
La menor se encuentra internada en el Hospital Público Materno Infantil, donde recibe atención médica especializada en terapia intensiva pediátrica. Su cuadro es considerado delicado, con compromiso neurológico, lo que mantiene en alerta tanto al equipo médico como a los investigadores.
La intervención judicial se activó a partir de la denuncia realizada por una profesional de la salud del propio hospital, quien advirtió inconsistencias entre el cuadro clínico de la beba y las explicaciones brindadas por sus progenitores. Este tipo de alertas, habituales en el sistema sanitario ante posibles situaciones de maltrato, derivó en la inmediata actuación de la Fiscalía.
Según se pudo reconstruir en el expediente, la niña fue ingresada el pasado 5 de marzo con un cuadro convulsivo que encendió las primeras alarmas. A partir de allí, los estudios médicos realizados permitieron detectar lesiones de distinta data, es decir, producidas en diferentes momentos, lo que reforzó las sospechas de un contexto de violencia sostenida.
Entre los hallazgos clínicos se registraron traumatismos a nivel craneal, hematomas en distintas partes del cuerpo y otros indicadores que, de acuerdo a los especialistas, serían compatibles con mecanismos de agresión. Estos elementos resultaron determinantes para avanzar con las medidas judiciales.
En paralelo, se dio intervención a un equipo interdisciplinario que analizó el entorno familiar y las condiciones en las que se encontraba la menor. Los informes incorporados al legajo señalaron contradicciones en los relatos de los padres, tanto en relación al origen de las lesiones como a la dinámica de cuidado de la beba.
Uno de los aspectos que también generó preocupación en la investigación es el contexto familiar en el que se habría desarrollado la situación. En ese marco, el padre de la menor fue imputado además por el delito de coacción en perjuicio de su propia madre, en una causa que fue acumulada al expediente principal.
De acuerdo a las constancias, el hombre habría ejercido presiones e intimidaciones en un contexto de violencia familiar, situación que fue especialmente considerada por la Fiscalía al momento de evaluar los riesgos procesales. Este elemento refuerza la hipótesis de un entorno complejo que podría haber incidido en los hechos que hoy se investigan.
A partir de este escenario, la Fiscalía solicitó que ambos imputados continúen detenidos mientras se desarrollan las pericias y demás medidas investigativas. El objetivo es poder determinar con precisión cómo se produjeron las lesiones y establecer las responsabilidades penales correspondientes.
En este tipo de casos, las pericias médicas y psicológicas resultan clave, ya que permiten reconstruir no solo la mecánica de los hechos sino también el contexto en el que ocurrieron. Además, se analizan antecedentes, vínculos familiares y cualquier otro elemento que pueda aportar claridad a la causa.
La situación de la beba mantiene en vilo a los profesionales de la salud que la asisten, quienes continúan monitoreando su evolución. Si bien no trascendieron detalles específicos sobre su estado actual, se confirmó que permanece bajo cuidados intensivos y con seguimiento permanente.
Este hecho vuelve a poner en foco la problemática de la violencia intrafamiliar y el rol fundamental de las instituciones en la detección temprana de estos casos. En Salta, el sistema de salud y el Poder Judicial trabajan de manera articulada para intervenir ante cualquier indicio que ponga en riesgo la integridad de niños, niñas y adolescentes.
La denuncia realizada por la profesional del hospital fue determinante para activar el protocolo correspondiente, lo que permitió avanzar rápidamente con la investigación y resguardar a la menor. Este tipo de intervenciones tempranas suelen ser clave para evitar consecuencias aún más graves.
En los barrios de la zona sudeste, como Villa Lavalle, donde se realizó el allanamiento que derivó en la detención de la pareja, el caso generó fuerte impacto. Vecinos manifestaron su preocupación por lo ocurrido, en un contexto donde este tipo de situaciones suele generar conmoción y debate social.
Mientras tanto, la causa continúa en plena etapa investigativa. En los próximos días se espera la realización de nuevas pericias y la recolección de más testimonios que permitan avanzar en el esclarecimiento del hecho.
La Justicia deberá determinar ahora el grado de responsabilidad de los imputados y definir las medidas a seguir en función de la evolución de la investigación. En paralelo, la prioridad sigue siendo la recuperación de la menor, cuyo estado de salud concentra la atención tanto del ámbito médico como judicial.
El caso, por su gravedad, se suma a otros episodios recientes que ponen en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, detección y abordaje de la violencia contra los más vulnerables, especialmente en el ámbito familiar, donde muchas veces estos hechos permanecen ocultos hasta que las consecuencias se vuelven críticas.