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Inseguridad en Salta

Salvajes lo desfiguraron a patadas para robarle el celular

El violento episodio ocurrió cerca de las 3 de la mañana del pasado martes sobre calle Güemes, en El Carril

Salvajes lo desfiguraron a patadas para robarle el celular

La madrugada volvió a desnudar el costado más oscuro de El Carril.

 

Mientras los vecinos de Barrio Costanera llevan años reclamando iluminación, controles y presencia policial, la inseguridad golpeó otra vez con una violencia brutal. Esta vez la víctima fue Norberto Carrizo, un trabajador independiente de 49 años que terminó prácticamente desfigurado tras ser atacado salvajemente por dos delincuentes en plena vía pública.

El violento episodio ocurrió cerca de las 3 de la mañana del pasado martes sobre calle Güemes, camino al matadero, en uno de los sectores más cuestionados por los propios vecinos, quienes desde hace tiempo denuncian que la zona se convierte en "tierra de nadie" durante la noche. Oscuridad total, patrullajes inexistentes y una sensación de abandono que, según aseguran, ya dejó de ser una percepción para transformarse en una peligrosa realidad cotidiana.

Norberto salió de su vivienda para caminar unos minutos porque no se sentía bien a raíz de su cuadro de diabetes. Nunca imaginó que terminaría siendo víctima de una feroz golpiza que pudo costarle la vida.

"Yo salí porque me sentía mal, necesitaba caminar un poco para despejarme. Cuando iba por la calle se me acercaron dos hombres grandes. Me pidieron el celular y yo les dije que si querían uno, que trabajen y se lo compren. Ahí se enfurecieron", relató la víctima todavía conmocionada por lo sucedido.

Según contó Carrizo, los agresores comenzaron a golpearlo entre los dos sin darle posibilidad alguna de defenderse. Primero fueron trompadas, después patadas directas al rostro y al cuerpo mientras permanecía tirado en el suelo.

"Me pegaron como si quisieran matarme. Cuando caí al piso me siguieron pateando la cabeza. Sentía las patadas en la cara y después ya no me acuerdo más nada porque perdí el conocimiento", recordó.

La escena fue aterradora. El trabajador terminó con uno de sus ojos completamente inflamado, múltiples lesiones faciales y severos daños en uno de sus brazos, el cual deberá ser intervenido quirúrgicamente en el Hospital San Bernardo. Inclusive, trascendió que existe riesgo de pérdida de movilidad en la extremidad afectada.

"Yo nunca viví algo así. Tengo miedo porque podrían haberme matado ahí mismo. Me dejaron destruido y ahora no sé cómo voy a seguir trabajando", expresó Norberto, quien se gana la vida de manera independiente y hoy quedó imposibilitado de realizar cualquier actividad laboral.

Extrema violencia 

El ataque pudo terminar en tragedia. Según relataron familiares, fueron los perros de la víctima los que lograron ahuyentar a los delincuentes junto con la rápida reacción de sus sobrinos, quienes salieron a auxiliarlo tras escuchar los gritos desesperados en medio de la madrugada. Pese a la brutalidad de la agresión, los atacantes no lograron llevarse el teléfono celular. Sin embargo, dejaron detrás una escena de extrema violencia.


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