Un operativo de control sobre una de las intersecciones más transitadas del norte provincial terminó con el secuestro de más de 34 kilos de cocaína que eran transportados ocultos en el interior de un automóvil. El procedimiento se llevó a cabo en el cruce de las rutas nacionales 9 y 34, un punto estratégico para la circulación vehicular en Salta y habitual escenario de controles de las fuerzas federales.
El vehículo involucrado, un Chevrolet Onix, fue detenido para un control de rutina mientras circulaba con dos ocupantes, un hombre y una mujer. Durante la verificación de la documentación y la entrevista de rigor, los efectivos advirtieron inconsistencias en el relato sobre el itinerario de viaje. Esas contradicciones encendieron las alertas y derivaron en una inspección más minuciosa del rodado.
Con herramientas específicas y una revisión exhaustiva del sector delantero del automóvil, los uniformados detectaron anomalías en la zona del torpedo. Allí, detrás y debajo del tablero, encontraron un doble fondo especialmente acondicionado para el transporte de estupefacientes. En ese compartimiento oculto se hallaron 44 paquetes rectangulares envueltos en material de color negro, cuidadosamente dispuestos para evitar su detección a simple vista.
Una vez extraídos los paquetes, se realizó la prueba de campo correspondiente, que confirmó que se trataba de cocaína. El peso total del cargamento fue de 34 kilos con 121 gramos, una cantidad significativa que refuerza la hipótesis de un traslado destinado a la comercialización a gran escala.
El hallazgo representa un nuevo golpe al narcotráfico en Salta, una provincia que por su ubicación geográfica se encuentra en una zona sensible dentro de las rutas utilizadas para el transporte de droga desde el norte hacia distintos puntos del país. Las rutas nacionales 9 y 34 constituyen corredores clave que conectan con otras provincias y concentran un flujo constante de camiones, micros y vehículos particulares.
Tras confirmar la presencia del estupefaciente, se dio intervención al magistrado federal competente, quien ordenó la detención inmediata de los dos ocupantes del automóvil. Ambos quedaron a disposición de la Justicia, acusados de transporte de estupefacientes, mientras avanza la investigación para determinar el origen y el destino final de la droga.
Además, se dispuso el secuestro tanto de la cocaína como del vehículo utilizado para el traslado. El Chevrolet Onix será sometido a peritajes para establecer si presentaba modificaciones estructurales adicionales y si fue adaptado específicamente para este tipo de maniobras ilegales.
El procedimiento se enmarca en los controles preventivos que se intensifican en puntos estratégicos de la provincia, especialmente en accesos y cruces de rutas nacionales. Estos operativos apuntan a reforzar la lucha contra el narcotráfico en el norte argentino, donde las fuerzas de seguridad despliegan patrullas fijas y móviles con el objetivo de detectar cargamentos ilegales.
En este caso, la clave estuvo en la entrevista inicial y en la experiencia del personal interviniente, que permitió advertir contradicciones en el relato de los ocupantes. Esa sospecha inicial derivó en una inspección técnica que terminó confirmando la maniobra delictiva.
Fuentes vinculadas al procedimiento señalaron que la modalidad de ocultamiento en el torpedo no es nueva, pero requiere tiempo, conocimiento mecánico y una planificación previa. El acondicionamiento de un doble fondo en esa zona del vehículo busca eludir controles superficiales y dificultar el hallazgo en revisiones rápidas.
El decomiso de más de 34 kilos de cocaína implica un fuerte impacto económico para las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. Cada paquete secuestrado representa una pérdida millonaria en el mercado ilegal, además de impedir que la sustancia llegue a su destino final.
Mientras tanto, los detenidos serán indagados en las próximas horas. La Justicia federal deberá determinar si actuaban como transportistas dentro de una estructura mayor o si existen otros involucrados en la maniobra. No se descarta que la investigación avance sobre posibles conexiones con redes de narcotráfico que operan en la región.
El cruce de las rutas 9 y 34 volvió a ser escenario de un operativo relevante en la provincia. La ubicación estratégica de ese punto lo convierte en un lugar clave para los controles vehiculares, especialmente en el marco de la lucha contra el narcotráfico en Salta y el norte argentino.
Con este procedimiento, las fuerzas federales refuerzan el mensaje de que los controles continuarán activos y que los intentos de trasladar droga por las rutas salteñas siguen bajo estricta vigilancia. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas.

