Un operativo de control realizado por efectivos policiales en la ciudad de Salta terminó con el secuestro de una motocicleta que presentaba irregularidades en su identificación. El procedimiento se concretó durante la tarde de este viernes en la zona sudeste de la Capital, donde personal especializado detectó que el rodado tenía el número de motor adulterado.
La intervención fue llevada adelante por integrantes de la División Motorista de Emergencia Policial, quienes realizaban tareas de prevención y patrullaje en distintos sectores de la ciudad con el objetivo de reforzar la seguridad y controlar la circulación vehicular.
Durante uno de esos recorridos, los efectivos fiscalizaron una motocicleta que transitaba por calle Mar de Java. Al inspeccionar la documentación y los datos identificatorios del vehículo, advirtieron inconsistencias que motivaron una revisión más exhaustiva.
Tras las verificaciones correspondientes, los uniformados constataron que el número de motor presentaba signos de adulteración, una situación que encendió las alertas y derivó en la inmediata intervención judicial. Ante esta irregularidad, se procedió al secuestro preventivo del rodado para determinar su procedencia y establecer si guarda relación con algún hecho delictivo.
Como parte del procedimiento, el conductor de la motocicleta, un joven de 24 años, fue demorado mientras se realizaban las actuaciones de rigor. Posteriormente quedó a disposición de la Justicia, que será la encargada de avanzar con las medidas necesarias para esclarecer el caso.
La adulteración de números de motor o chasis constituye una de las maniobras más frecuentes detectadas en vehículos de origen dudoso, ya que suele utilizarse para ocultar la identidad real de los rodados o dificultar su rastreo. Por ese motivo, este tipo de controles forman parte de las acciones preventivas que se desarrollan de manera permanente en distintos puntos de la ciudad.
Desde las fuerzas de seguridad remarcan que los patrullajes y fiscalizaciones vehiculares permiten detectar irregularidades que, en muchos casos, están vinculadas a delitos contra la propiedad o a circuitos ilegales de comercialización de motocicletas y autopartes.
El vehículo secuestrado quedó bajo custodia judicial mientras se realizan las pericias correspondientes para determinar el origen del motor y verificar si existen pedidos de secuestro o antecedentes relacionados con el rodado.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía Penal 3, que interviene en la causa y coordina las actuaciones destinadas a establecer las circunstancias del hecho y las posibles responsabilidades.