La búsqueda de Daniel Orlando Serapio sumó en las últimas horas un refuerzo clave: efectivos de Gendarmería Nacional Argentina se incorporaron de inmediato a los operativos que se despliegan en la zona de los cerros del Valle de Lerma. El hombre está señalado como principal sospechoso del femicidio de Natalia Cruz y permanece prófugo, con orden de captura vigente incluso a nivel internacional.
La decisión se tomó tras una reunión operativa realizada en Campo Quijano, donde el gobernador Gustavo Sáenz encabezó un encuentro con autoridades judiciales y de seguridad para coordinar estrategias y reforzar el trabajo en territorio. La preocupación central de las autoridades es evitar cualquier posibilidad de fuga hacia otra provincia o incluso fuera del país.
Desde el Gobierno provincial confirmaron que el pedido de colaboración a la fuerza federal se gestionó de manera directa ante el Ministerio de Seguridad de la Nación y la conducción local de Gendarmería. La incorporación apunta a fortalecer los rastrillajes en zonas de difícil acceso, especialmente en áreas montañosas y caminos alternativos del Valle de Lerma, donde el terreno complejo exige logística y recursos específicos.
En paralelo, sigue vigente la recompensa de 10 millones de pesos para quienes aporten información precisa y verificable que permita dar con el paradero del sospechoso. El decreto firmado por el Ejecutivo provincial busca incentivar la colaboración ciudadana en una causa que generó fuerte conmoción social y mantiene en vilo a la comunidad.
El operativo es amplio y articula recursos provinciales y federales. Participan efectivos de la Policía de Salta, personal de la Policía Federal, equipos de Defensa Civil y grupos especializados que trabajan con drones, helicópteros y tecnología de rastreo. También se sumaron baqueanos de la zona, conocedores del terreno, que colaboran en los recorridos por senderos y sectores de difícil acceso en los cerros.
La coordinación general se realiza desde la base de la División Brigada de Investigaciones del Valle de Lerma, donde se diagraman los movimientos diarios, los puntos de control y los sectores prioritarios de búsqueda. Las tareas incluyen controles vehiculares en rutas estratégicas, verificación de datos aportados por vecinos y seguimiento de posibles pistas que surjan en el marco de la investigación penal.
La causa está a cargo del Ministerio Público Fiscal, a través del área especializada en femicidios, que trabaja de manera conjunta con las fuerzas de seguridad para reunir pruebas y avanzar en el esclarecimiento del crimen. El hallazgo del cuerpo de Natalia Cruz activó un protocolo de actuación inmediato y derivó en la identificación de Serapio como principal sospechoso.
El caso impactó con fuerza en la opinión pública salteña y reavivó el reclamo por mayor prevención y respuesta frente a la violencia de género. En distintos puntos de la provincia se multiplicaron las expresiones de pedido de justicia y el acompañamiento a la familia de la víctima, mientras continúan las tareas para concretar la detención del acusado.
En este contexto, la incorporación de Gendarmería representa un paso más en la intensificación del operativo. La fuerza cuenta con unidades especializadas en búsqueda en terrenos agrestes y control de fronteras, un aspecto clave teniendo en cuenta la cercanía con otras jurisdicciones y la necesidad de evitar cualquier intento de evasión.
Las autoridades remarcan que toda información útil puede ser determinante. Por eso insisten en que cualquier dato certero sea comunicado a las líneas oficiales habilitadas, garantizando la confidencialidad de quienes colaboren. La recompensa económica se otorgará únicamente en caso de que la información contribuya de manera directa a la localización y detención del prófugo.
Mientras tanto, los rastrillajes continúan sin pausa. Los equipos se despliegan desde primeras horas del día y coordinan recorridos que abarcan tanto sectores urbanos como áreas rurales y de monte. El objetivo es no dejar ningún punto sin revisar y mantener la presión operativa hasta lograr resultados.
La investigación por el femicidio de Natalia Cruz avanza en paralelo a la búsqueda. Los investigadores analizan elementos recolectados en la escena y otros indicios incorporados al expediente, en una causa que se tramita bajo la figura de femicidio, uno de los delitos más graves contemplados en el Código Penal argentino.
En la provincia de Salta, este caso vuelve a poner en agenda la problemática de la violencia de género y la necesidad de fortalecer políticas públicas de prevención, asistencia y protección. Organismos estatales y organizaciones sociales insisten en la importancia de denunciar situaciones de riesgo a tiempo y de reforzar los dispositivos de acompañamiento.
Por ahora, el foco está puesto en dar con el paradero de Serapio. Con la intervención de fuerzas provinciales y federales, el operativo en el Valle de Lerma se mantiene activo y con mayor despliegue. La expectativa oficial es que el refuerzo permita acortar los tiempos de búsqueda y avanzar hacia la detención del acusado, en una causa que conmueve a Salta y que exige respuestas rápidas y firmes de la Justicia.