Un hombre de 68 años fue imputado en Tartagal acusado de amenazar de muerte a integrantes de su familia y efectuar un disparo con un arma de fuego en el lugar de trabajo de su hijo, en un hecho que generó fuerte preocupación en el norte provincial.
La fiscal penal de Violencia Familiar y de Género de Tartagal, Lorena Martínez, lo imputó provisionalmente por los delitos de amenazas en contexto de género y amenazas con arma, ambos en concurso real.
La causa se inició tras la denuncia realizada por el hijo del acusado, quien relató una serie de episodios violentos ocurridos entre el domingo 24 y el lunes 25 de mayo en la ciudad de Tartagal.
Según consta en la investigación, el primer hecho ocurrió en la vivienda familiar, donde el acusado se habría presentado y amenazado de muerte a su pareja en medio de una situación de tensión. De acuerdo con el relato del denunciante, intervino para intentar calmar a su padre y evitar que la situación pasara a mayores, pero terminó siendo también amenazado.
Siempre según la denuncia, el hombre habría lanzado amenazas contra ambos familiares en un contexto de extrema violencia y temor dentro del hogar.
La situación se agravó al día siguiente, cuando el acusado se presentó en el lugar de trabajo de su hijo. Allí, aparentemente bajo una actitud hostil, habría realizado una compra de madera y luego sacado un arma de fuego calibre 22.
De acuerdo con la acusación, tras efectuar el pago, el hombre habría extraído el arma y realizado un disparo, mientras reiteraba las amenazas contra su hijo. El episodio generó alarma entre las personas que se encontraban en el lugar y derivó en un inmediato pedido de intervención policial.
Luego del hecho, el sospechoso se dio a la fuga y permaneció prófugo hasta que fue localizado y detenido por efectivos policiales.
Durante la audiencia de imputación, el acusado fue asistido por un abogado particular y negó las acusaciones formuladas en su contra. Sin embargo, desde la Fiscalía solicitaron al Juzgado de Garantías que continúe detenido mientras avanza la investigación penal.
La fiscal Lorena Martínez ordenó distintas medidas probatorias para esclarecer lo ocurrido y determinar el contexto completo de violencia denunciado por la familia. Entre las diligencias dispuestas se encuentran pericias psicológicas, informes sociales y la toma de testimonios tanto de la mujer como del hijo del imputado.
Fuentes vinculadas a la causa señalaron que la investigación busca establecer además si existían antecedentes de violencia familiar previos al episodio denunciado y evaluar el nivel de riesgo para las víctimas.
El caso volvió a poner en agenda las situaciones de violencia intrafamiliar que se registran en distintos puntos de Salta y la importancia de las denuncias tempranas ante hechos de amenazas o agresiones dentro del entorno familiar.
En Tartagal, este tipo de causas suele ser abordado por las fiscalías especializadas en violencia familiar y de género, que intervienen no solo en la investigación penal, sino también en la articulación de medidas de protección para las posibles víctimas.
Mientras tanto, el acusado continuará a disposición de la Justicia mientras se resuelve su situación procesal y se incorporan nuevas pruebas a la causa.