Una profunda conmoción atraviesa al fútbol de veteranos de Tartagal luego de la muerte de Moisés Orlando Cedeño Jiménez, un jugador de 36 años que sufrió una descompensación mientras disputaba un partido en la ciudad del norte salteño.
El episodio ocurrió durante un encuentro correspondiente a la categoría Veteranos de 30, en el que San Antonio se enfrentaba a Belgrano en las instalaciones del Club Atlético Independiente de Tartagal.
Según la información conocida sobre el caso, Cedeño comenzó a sentirse mal durante el primer tiempo del partido. Ante el malestar, decidió no continuar jugando durante la segunda etapa y permaneció sentado en uno de los sectores ubicados al costado de la cancha.
Fue en ese momento cuando sufrió una nueva descompensación y cayó mientras se encontraba fuera del campo de juego.
La situación generó preocupación entre las personas que estaban presentes en el predio. De inmediato, quienes se encontraban en el lugar comenzaron a realizar maniobras de reanimación con el objetivo de asistir al jugador mientras aguardaban la llegada de una ambulancia.
Sin embargo, ante la demora del servicio de emergencias, un vecino tomó la decisión de trasladar a Cedeño por sus propios medios hasta el hospital de Tartagal. El jugador fue llevado en una camioneta para intentar acelerar su llegada al centro de salud y recibir atención médica.
Una vez en el hospital, el personal sanitario continuó con las maniobras de reanimación. Los profesionales intentaron estabilizarlo y revertir el cuadro, pero pese a los esfuerzos realizados, finalmente se confirmó su fallecimiento.
La noticia provocó una enorme tristeza entre quienes forman parte de la Liga de Veteranos y entre los allegados al jugador. Cedeño tenía 36 años y formaba parte del equipo San Antonio, con el que participaba de los encuentros de la categoría Veteranos de 30.
El partido que debía ser una jornada deportiva terminó convirtiéndose en una escena de desesperación para jugadores, familiares y personas que se encontraban en el Club Atlético Independiente de Tartagal.
La situación también generó interrogantes entre los presentes respecto del tiempo de respuesta del servicio de emergencias, debido a que el jugador tuvo que ser trasladado en un vehículo particular ante la espera de una ambulancia.
Mientras la comunidad deportiva del norte salteño intenta asimilar lo ocurrido, el fallecimiento de Cedeño dejó un profundo impacto entre sus compañeros y rivales, quienes compartían con él la actividad deportiva y los encuentros de la Liga de Veteranos.
El fútbol de veteranos suele convertirse en un espacio de encuentro para personas que mantienen su pasión por el deporte a lo largo de los años. En Tartagal, la noticia interrumpió de manera abrupta una jornada que había comenzado como tantas otras, con equipos reunidos para disputar un nuevo partido.
Cedeño comenzó a sentirse mal mientras jugaba, dejó el campo durante el segundo tiempo y, poco después, sufrió la descompensación que terminó desencadenando el trágico desenlace.
Pese a las maniobras de reanimación realizadas primero en el lugar y luego en el hospital, los médicos no pudieron salvarle la vida.
La comunidad futbolística de Tartagal quedó así golpeada por la pérdida de un jugador que, con apenas 36 años, murió mientras practicaba el deporte que formaba parte de su vida.
El episodio generó consternación en la ciudad y volvió a poner en evidencia la importancia de contar con asistencia médica y servicios de emergencia disponibles en los espacios donde se desarrollan actividades deportivas.
Mientras se aguardan mayores precisiones sobre las circunstancias del fallecimiento, familiares, compañeros y allegados atraviesan horas de profundo dolor por la inesperada muerte de Moisés Orlando Cedeño Jiménez.