La muerte de Jorge Messi provocó una profunda conmoción en el mundo del fútbol y generó una ola de mensajes de afecto para Lionel Messi y toda su familia. Entre ellos se destacó especialmente el que le hizo llegar José Néstor Pekerman, el entrenador que dirigió a la Selección Argentina durante los primeros años de la carrera internacional del capitán y que lo llevó a disputar su primer Mundial.
Con pocas palabras, pero cargadas de afecto, Pekerman acompañó a Lionel en uno de los momentos más difíciles de su vida. “En este difícil momento para toda la familia te abrazo a la distancia con el afecto de siempre. Padre ejemplar, hijo ejemplar. Jorge marcó un camino y siempre será referencia para vos y la familia. Mucha fuerza Leo. Te quiero”, expresó el histórico entrenador.
El mensaje refleja una relación que trascendió los límites de una cancha de fútbol. Pekerman conoció a Lionel cuando todavía era un joven que comenzaba a construir su historia con la camiseta argentina y terminó siendo una figura determinante en uno de los primeros capítulos de su trayectoria internacional.
Pekerman estuvo al frente de la Selección Argentina entre 2004 y 2006. Durante ese período, Messi hizo su debut con la camiseta albiceleste y rápidamente comenzó a ganarse un lugar entre los futbolistas que representaban el futuro del equipo nacional.
Con apenas 18 años, Lionel fue incluido en el plantel que disputó el Mundial de Alemania 2006. Su participación en aquella Copa del Mundo significó el comienzo de una historia que décadas más tarde lo llevaría a convertirse en campeón mundial y en uno de los futbolistas más importantes de todos los tiempos.
Pekerman fue quien le abrió esa primera puerta mundialista.
Por eso, su mensaje tras la muerte de Jorge tuvo un significado especial. El entrenador no solamente recordó al padre de Lionel, sino que también destacó el vínculo entre ambos y el papel que tuvo Jorge en la formación personal y deportiva de su hijo.
“Padre ejemplar, hijo ejemplar”, escribió Pekerman, una frase que resume la admiración y el cariño que mantenía por la familia Messi.
Jorge Messi falleció durante la madrugada del sábado 8 de agosto, luego de atravesar una enfermedad durante varios meses. El deceso ocurrió en Rosario, la ciudad donde nació y creció su familia y donde también comenzó la extraordinaria historia futbolística de Lionel.
Tenía 68 años.
Durante sus últimos meses, Jorge permaneció acompañado por su esposa, Celia Cuccittini, y sus hijos Rodrigo, Matías, María Sol y Lionel, quien mantuvo siempre una relación especialmente cercana con su padre.
Antes de convertirse en el representante y principal acompañante de la carrera de su hijo, Jorge llevaba una vida laboral alejada de los grandes escenarios del fútbol. Trabajaba como supervisor en la empresa metalúrgica Acindar, en Rosario, y combinaba esa actividad con el acompañamiento de sus hijos.
Fue justamente en Rosario donde comenzó a descubrir el talento de Lionel.
Cuando Leo tenía apenas cuatro años, Jorge acompañó sus primeros pasos en el fútbol en el club barrial Grandoli. Allí comenzó una historia que con el paso de los años cambiaría para siempre la vida de toda la familia.
También fue Jorge quien estuvo al lado de Lionel cuando apareció uno de los grandes desafíos de su infancia: el tratamiento médico que necesitaba para continuar creciendo y desarrollándose físicamente.
Cuando las posibilidades de continuar financiando el tratamiento en Argentina se hicieron cada vez más difíciles, la familia tomó una decisión que cambiaría su destino. Lionel, con apenas 13 años, viajó a España para realizar una prueba en el Barcelona.
Aquel viaje significó mucho más que el comienzo de una carrera profesional. Fue el salto que llevó a un niño rosarino hacia uno de los clubes más importantes del planeta.
Jorge fue su principal respaldo durante ese proceso.
Con el paso de los años, Lionel recordó en diferentes oportunidades los sacrificios que realizó su padre para acompañarlo. En una entrevista, el futbolista contó que Jorge se levantaba muy temprano para trabajar y regresaba por la noche a su casa, una rutina que sostuvo durante años mientras acompañaba el crecimiento de sus hijos.
Ese esfuerzo también fue parte de la formación de Lionel.
El vínculo entre padre e hijo estuvo presente durante toda la carrera del futbolista. Jorge acompañó los primeros partidos, los momentos de incertidumbre, los grandes triunfos, las derrotas y también los años en los que Lionel se convirtió en una figura mundial.
Su presencia se mantuvo incluso cuando Messi ya era una estrella consolidada.
Por eso, la noticia de su muerte generó una enorme repercusión dentro del fútbol argentino.
La Asociación del Fútbol Argentino expresó sus condolencias y dispuso diferentes homenajes en todas las categorías del fútbol nacional. Entre las medidas anunciadas se incluyeron minutos de silencio antes de los partidos, brazaletes negros para jugadores, árbitros y cuerpos técnicos y las banderas de las instalaciones de la AFA a media asta.
También hubo un reconocimiento especial desde el Barcelona, el club que recibió a Messi cuando era apenas un adolescente y donde desarrolló la mayor parte de su carrera.
La institución catalana expresó sus condolencias por el fallecimiento de Jorge y destacó el papel que tuvo al confiarle al club los primeros años de la carrera de su hijo.
Para Lionel, sin embargo, todos esos homenajes quedan en segundo plano frente al dolor personal.
La despedida de Jorge se realizó en Rosario en un marco de absoluta intimidad. La familia decidió mantener el hermetismo y fueron pocos los detalles que trascendieron sobre la ceremonia.
Messi viajó desde Estados Unidos acompañado por su núcleo familiar y se dirigió directamente al cementerio El Prado, en la localidad de Pérez, donde se reunió con sus familiares más cercanos.
La ciudad que vio nacer al futbolista eligió acompañarlo desde el respeto. Algunos vecinos y fanáticos se acercaron a las inmediaciones para dejar flores o mensajes de apoyo, mientras la familia atravesaba puertas adentro uno de los momentos más dolorosos.
Entre todos los mensajes recibidos por Lionel, el de Pekerman tuvo una carga especial.
El entrenador que lo llevó a su primera Copa del Mundo volvió a estar cerca de Messi, esta vez no desde un banco de suplentes ni en una cancha, sino desde la distancia y con palabras destinadas a acompañarlo en el duelo.
Jorge fue quien ayudó a Lionel a dar sus primeros pasos. Pekerman fue quien le permitió comenzar a mostrarlos con la camiseta argentina.
Ahora, muchos años después de aquel Mundial de Alemania 2006, el histórico entrenador volvió a escribirle a aquel joven de 18 años que alguna vez dirigió y que terminó convirtiéndose en campeón del mundo.
“Mucha fuerza, Leo. Te quiero”.
Un abrazo a la distancia para el futbolista, pero sobre todo para el hijo que acaba de despedir a su padre.