La sesión del Concejo Deliberante de Salta se transformó en un escenario de confrontación entre el oficialismo municipal y los concejales libertarios. Lo que comenzó como un tramo dedicado a homenajes y reconocimientos derivó en cuestionamientos cruzados sobre la gestión nacional y local.
La concejal del oficialismo Laura García abrió los cruces apuntando a la administración de la Nación bajo el gobierno de Javier Milei. Según García, los recursos nacionales no llegan a las provincias como deberían. Detalló que el impuesto al combustible destina un 10,40% al tesoro nacional, mientras que el mismo porcentaje debería llegar a los distritos y no se percibe; además, cuestionó el destino del 15% al fondo de viviendas, el 28% al Sistema Único de Seguridad Social y el 28,58% a transporte, señalando que los resultados en obras y servicios son insuficientes o inexistentes.
García también cuestionó la retórica de transparencia del bloque libertario, recordando casos polémicos como el envío de oro al Banco de Inglaterra y denuncias internas que, según la concejal, no fueron aclaradas. “Los gobiernos locales deben responder a las demandas con menos recursos, mientras Nación recauda y no distribuye”, enfatizó.
Del otro lado, la concejal libertaria Érica Castro instó a sus pares a enfocarse en la ciudad y no trasladar la responsabilidad a la Nación. “Basta de tirar la pelota y decir ‘Nación, Nación’”, afirmó, subrayando la necesidad de atender problemáticas locales sin depender exclusivamente de la administración central.
Castro también cuestionó la postura del oficialismo respecto a proyectos pendientes, como la intervención en La Merced, que fue rechazado sobre tablas en Diputados. “¿Qué pasa con el oficialismo? ¿A quiénes encubren? ¿Estamos a favor de la sociedad?”, planteó, generando la réplica inmediata de García y otros concejales.
El intercambio reflejó no solo diferencias políticas, sino también la tensión entre visiones sobre cómo se deben gestionar los recursos públicos y la responsabilidad de los gobiernos locales frente a la ciudadanía. Mientras el oficialismo apunta a una falta de distribución de fondos desde Nación, los libertarios reclaman un mayor foco en las problemáticas concretas de Salta, desde infraestructura hasta servicios.
En el marco de la sesión, también se discutieron otros temas de relevancia para la ciudad, aunque quedaron opacados por el cruce político. La dinámica evidencia una fractura creciente entre los bloques, con un debate que, según fuentes del Concejo, promete mantenerse en los próximos encuentros.
Analistas locales consideran que estos cruces reflejan la compleja relación entre la Nación y los municipios, donde la percepción sobre la eficacia del gobierno nacional influye directamente en las decisiones y discusiones locales. Además, la presión social y la necesidad de soluciones concretas en obras y servicios generan un clima de debate permanente en la capital salteña.
El episodio deja en claro que, más allá de los discursos y acusaciones, los concejales deberán encontrar espacios de consenso para que los proyectos vinculados a infraestructura, transporte y vivienda puedan avanzar, mientras la ciudadanía observa expectante cómo se resuelven las tensiones políticas.