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Senado Nacional

Derrota oficialista: La presión de Sáenz y los gobernadores frenó la Ley de Tierras

Tras una intensa negociación política, mandatarios del Norte Grande y de la Patagonia unificaron posturas y obligaron al Ejecutivo a retirar del proyecto el apartado sobre extranjerización de tierras.

Derrota oficialista: La presión de Sáenz y los gobernadores frenó la Ley de Tierras

La negociación política previa a la sesión en el Senado sumó tensiones de último momento y dejó al descubierto los límites parlamentarios que enfrentará el oficialismo nacional. Ante la postura firme de un bloque de mandatarios provinciales que advirtió sobre la falta de consenso, el Poder Ejecutivo resolvió eliminar del debate el polémico capítulo de propiedad privada que flexibilizaba la compra de inmuebles rurales por parte de extranjeros.

El rechazo encabezado por figuras representativas como el salteño Gustavo Sáenz, junto al tucumano Osvaldo Jaldo y el catamarqueño Raúl Jalil, funcionó como un dique de contención definitivo en la Cámara Alta. El mensaje transmitido directamente a los interlocutores de la Casa Rosada no dejó margen de duda: sin la modificación o exclusión total de ese apartado, los senadores alineados con sus gestiones no darían quórum ni acompañarían el proyecto.

En la provincia de Salta, la postura oficial tuvo una repercusión directa en el ámbito legislativo a través de la senadora nacional Flavia Royón. La parlamentaria fue una de las primeras en marcar una posición categórica en contra de modificar el régimen vigente de tierras rurales, una señal política que anticipó el rechazo en cadena de otras bancadas provinciales y condicionó el margen de acción del Bloque Oficialista.

Hasta las últimas horas previa al debate en el recinto, los principales articuladores del Gobierno buscaron tender puentes con los sectores considerados dialoguistas. La expectativa de sumar avales individuales se diluyó conforme pasaron las horas y la resistencia de los distritos del interior cobró mayor volumen, lo que obligó al oficialismo a desactivar el punto en disputa para no poner en riesgo la votación general del texto.

Al bloque del Noroeste Argentino se acoplaron rápidamente otras jurisdicciones preocupadas por el impacto patrimonial en sus fronteras y recursos naturales. El gobernador misionero Hugo Passalacqua utilizó sus canales institucionales para fijar postura pública, haciendo hincapié en la necesidad de preservar el dominio provincial sobre la tierra y ratificando que sus representantes legislativos mantendrían una posición inflexible sobre la norma.

Desde Tucumán, Osvaldo Jaldo planteó que la llegada de capitales e inversiones productivas debe diferenciarse claramente de esquemas que faciliten la apropiación masiva de suelo argentino. En la misma línea se pronunció el mandatario de Neuquén, Rolando Figueroa, quien remarcó la importancia de resguardar el patrimonio territorial mediante normativas locales estrictas que sirvan como barrera frente a proyectos de desregulación nacional.

El desenlace de esta pulseada legislativa evidencia la influencia decisiva que mantienen los jefes territoriales en la dinámica de la Cámara de Senadores. Al retirar el apartado antes de iniciar la sesión, la Casa Rosada priorizó evitar un revés político mayor en el recinto, asegurando así la continuidad del tratamiento del proyecto general pero abriendo un nuevo capítulo de debate sobre la soberanía territorial y el federalismo en Argentina.


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