El gobierno de la provincia de Salta suma un nuevo movimiento en su equipo de gestión. En las últimas horas se confirmó la renuncia de la subsecretaria de Derechos Humanos, Mariana Reyes, quien decidió dejar su cargo luego de más de cinco años de trabajo en el área.
La salida de la funcionaria se conoció a través de un mensaje publicado en sus redes sociales, donde comunicó oficialmente su decisión y dejó palabras de agradecimiento hacia el gobernador Gustavo Sáenz, su entorno cercano y el equipo con el que trabajó durante su gestión.
Reyes formaba parte del gabinete provincial desde 2019, cuando se incorporó al área de Derechos Humanos tras su paso por el Concejo Deliberante. Durante este período, estuvo al frente de distintas iniciativas vinculadas a la promoción de derechos, el acompañamiento a organismos y el trabajo articulado con distintos sectores sociales de la provincia.
En su mensaje de despedida, la ahora exfuncionaria expresó su agradecimiento por la oportunidad de haber ocupado el cargo y destacó el acompañamiento recibido a lo largo de estos años. También mencionó a su familia y a su entorno personal como pilares fundamentales durante su gestión.
La renuncia se enmarca en un contexto de ajustes y movimientos dentro del gabinete provincial, algo que ha sido habitual en distintos tramos de la actual gestión. Si bien no se anunciaron reemplazos de manera inmediata, se espera que en los próximos días el Gobierno provincial defina quién quedará a cargo del área de manera interina o definitiva.
El área de Derechos Humanos tiene un rol clave dentro de la estructura del Ejecutivo salteño, ya que articula políticas vinculadas a la memoria, la promoción de derechos, la asistencia a sectores vulnerables y el trabajo conjunto con organizaciones sociales. En ese sentido, la salida de su máxima autoridad administrativa abre una etapa de transición hasta la designación de una nueva conducción.
Reyes también señaló que inicia una nueva etapa en su vida personal y profesional, aunque no brindó precisiones sobre sus próximos pasos. En su despedida dejó entrever que continuará vinculada a proyectos y desafíos distintos a los que venía desarrollando dentro del ámbito público.
La decisión se conoce en un momento en el que el gobierno provincial mantiene una agenda activa en distintas áreas de gestión, con foco en la administración pública, la política social y el fortalecimiento institucional. En ese marco, los cambios dentro del gabinete suelen ser leídos como reordenamientos internos que buscan adecuar equipos a nuevas etapas de gestión.
Con esta renuncia, el equipo de Gustavo Sáenz suma un nuevo recambio en su estructura, mientras se aguardan definiciones oficiales sobre la continuidad del área de Derechos Humanos y la posible reconfiguración de su funcionamiento en el corto plazo.