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Crimen infantil

Asesinato de Kim Gómez: fallo clave y expectativa por la condena

El tribunal declaró responsable al joven acusado por el asesinato de la nena de 7 años ocurrido en La Plata.

Asesinato de Kim Gómez: fallo clave y expectativa por la condena

La Justicia dio un paso decisivo en el juicio por el crimen de Kim Gómez y declaró culpable al joven acusado por el asesinato de la nena de 7 años ocurrido en febrero de 2025 en la ciudad de La Plata. El veredicto marcó un punto de inflexión en una causa que conmovió al país y que volvió a poner en debate la responsabilidad penal juvenil en Argentina. La definición de la pena se conocerá a mediados de mes, pero el fallo ya dejó un fuerte mensaje jurídico y social.

El Tribunal de Responsabilidad Penal Juvenil N° 1 de La Plata consideró acreditada la participación de Tobías Godoy, de 18 años, en el hecho que terminó con la vida de la pequeña. Tras analizar pruebas, testimonios y pericias incorporadas durante el proceso, los magistrados concluyeron que el acusado tuvo responsabilidad penal en el violento episodio que se produjo en el marco de un robo.

El crimen ocurrió el 25 de febrero de 2025 y generó una ola de conmoción e indignación. Kim fue asesinada luego de que dos jóvenes robaran el vehículo en el que se encontraba, mientras su madre había descendido para realizar una compra. La nena fue arrastrada durante más de 15 cuadras en medio de una secuencia desesperante que quedó grabada en la memoria colectiva. La brutalidad del ataque impactó de lleno en la opinión pública y reavivó reclamos por mayores medidas de seguridad y cambios en la legislación penal juvenil.

Tras conocerse el veredicto, el abogado que representa a la familia de la víctima expresó que, más allá de la pena que finalmente se imponga, el dolor de los padres y abuelos es irreversible. Señaló que la condena judicial no modifica la realidad que atraviesan desde aquel día y que la pérdida es una herida que no cierra. En ese sentido, remarcó que esperan que el fallo funcione como un mensaje preventivo para evitar que hechos de estas características vuelvan a repetirse.

La discusión ahora gira en torno a la pena que podría recibir el joven declarado culpable. Al tratarse de un proceso en el ámbito de la responsabilidad penal juvenil, el encuadre legal establece límites específicos. Según explicó el letrado, en el escenario más severo podría disponerse una medida de seguridad en un régimen cerrado hasta que alcance la mayoría de edad. Después de ese plazo, la legislación vigente no contempla una prolongación automática de la detención bajo el mismo régimen.

Este punto es el que genera mayor inquietud en la familia, que plantea la necesidad de revisar los alcances de la ley cuando se trata de delitos de extrema gravedad cometidos por menores. El abogado sostuvo que la realidad social cambió en las últimas décadas y que la respuesta del sistema judicial debe contemplar ese contexto. A su entender, si determinadas intervenciones estatales se hubieran aplicado a tiempo, el desenlace podría haber sido distinto.

El caso de Kim Gómez se convirtió en uno de los más impactantes de los últimos años en materia de inseguridad en Argentina. La modalidad delictiva —un robo de vehículo que derivó en la muerte de una niña— expuso nuevamente la vulnerabilidad de las víctimas en hechos cometidos por jóvenes. El debate sobre la edad de imputabilidad y las herramientas del Estado para prevenir delitos juveniles volvió a instalarse con fuerza en la agenda pública.

En distintos puntos del país, el crimen fue seguido con atención y generó expresiones de solidaridad hacia la familia. La figura de Kim se transformó en símbolo de un reclamo más amplio por justicia y seguridad. En ese marco, la expectativa por la pena que se dará a conocer en los próximos días es alta, tanto por el impacto directo en la causa como por el mensaje institucional que pueda proyectar.

Desde el punto de vista jurídico, el veredicto de culpabilidad implica que el tribunal consideró probado el grado de participación del acusado en el hecho. Durante el juicio se expusieron pericias técnicas, reconstrucciones y declaraciones que permitieron a los jueces formar convicción sobre lo ocurrido aquella tarde. La sentencia que se dictará próximamente determinará el alcance concreto de la sanción.

En paralelo, el caso volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento del sistema de protección de derechos de niños y adolescentes en conflicto con la ley penal. Especialistas señalan que el desafío no se limita a la punición, sino también a la prevención, la contención y el seguimiento temprano de situaciones de riesgo. La tragedia abrió interrogantes sobre los mecanismos de intervención estatal y la articulación entre distintas áreas.

Para la familia de Kim, sin embargo, la discusión jurídica tiene un límite claro: nada devolverá a la niña. El proceso judicial representa un paso necesario, pero no suficiente para reparar el daño. En ese sentido, el abogado insistió en que la sentencia debe ser coherente con la gravedad del hecho y enviar una señal clara frente a delitos que conmocionan a toda la sociedad.

Mientras se aguarda la audiencia en la que se fijará la pena, el caso sigue generando repercusiones. El asesinato de Kim Gómez quedó grabado como uno de los episodios más dolorosos de 2025 y reabrió un debate complejo que atraviesa a la política, la Justicia y la comunidad en su conjunto. El veredicto de culpabilidad es un capítulo clave, pero todavía resta conocer cuál será la respuesta final del tribunal frente a un crimen que dejó una marca profunda.


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