Marcelo "Chelo" Torres, líder del grupo Green y referente de la cumbia de los 90, fue detenido acusado de violar a una influencer conocida como ‘Dulce Lilian’. El procedimiento se realizó en su vivienda, ordenado por la fiscal Lorena Pecorelli, titular de la UFI N°21 de La Matanza.
Según la denuncia, el hecho ocurrió dentro del automóvil del cantante, cuando la víctima se reunió con él por cuestiones laborales. La mujer relató que Torres le pidió que se sentara en el asiento trasero, se bajó los pantalones y la obligó a realizarle actos sexuales. La joven intentó resistirse y el episodio finalizó cuando el cantante la llevó a su casa, prometiendo un próximo encuentro durante el fin de semana.
Tras la denuncia, las autoridades detuvieron al artista y secuestraron el vehículo para realizar las pericias que permitan esclarecer el caso.
Este no es el primer antecedente de Torres. En 2008, fue condenado a tres años y ocho meses de prisión por abuso contra una menor, hija de una fan que él había contactado años atrás. La Justicia comprobó que había cometido delitos contra la hija menor, quien tenía 9 años en ese momento.
El cantante se encontraba en libertad hasta este nuevo procedimiento, pero su historial judicial vuelve a poner en el centro del debate la seguridad y protección de las víctimas frente a figuras públicas del mundo de la música tropical.
El caso ya genera repercusión en redes y medios, mientras las autoridades avanzan con la investigación para determinar la dinámica de los hechos y las responsabilidades de Torres. Las pericias en el vehículo y el análisis de comunicaciones son clave para consolidar la acusación.
Mientras tanto, la denuncia de la influencer mantiene la atención pública sobre los límites entre la fama y la impunidad, y plantea nuevamente el rol de la Justicia en delitos sexuales cometidos por personajes reconocidos.