Mantener las frutas frescas en casa es una de las tareas más difíciles que hay en la cocina. Al estar expuestas al aire libre, es probable que maduren más rápido y se echen a perder antes de ser consumidas.
Sin embargo, existen algunos trucos para retrasar su maduración. Entre todos ellos, hay uno que se destaca por ser económico y sencillo: colocar un corcho en el frutero.
Para qué sirve poner un corcho en el frutero
El corcho natural tiene una estructura porosa que le permite absorber una pequeña cantidad de humedad del ambiente. Esto ayuda a reducir el exceso de humedad que suele acumularse alrededor de las frutas, una de las condiciones que favorecen la aparición de moho y acelera el deterioro.
Además, el corcho también ayuda a minimizar la concentración de olores dentro del frutero y favorece una mejor circulación del aire entre las piezas de fruta.
En qué frutas conviene usar este truco
Manzanas
Peras
Naranjas
Mandarinas
Limones
Duraznos
Ciruelas
Cuándo conviene colocar corchos en el frutero
Para aplicar este truco, es necesario que:
El frutero está lleno y las frutas permanecen varios días juntas
Hay mucha humedad en la cocina
Se compran frutas en grandes cantidades para consumir a lo largo de toda la semana
Las temperaturas son elevadas y el proceso de maduración se acelera