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MERCADO LABORAL

Conseguir el primer empleo es cada vez más difícil por las nuevas exigencias de las empresas

La inteligencia artificial y la búsqueda de perfiles con experiencia complican el ingreso laboral de los jóvenes.

Conseguir el primer empleo es cada vez más difícil por las nuevas exigencias de las empresas

Conseguir el primer empleo se convirtió en un desafío cada vez mayor para los jóvenes. La inteligencia artificial (IA), la automatización de tareas y las empresas que priorizan candidatos con experiencia modificaron las condiciones de ingreso al mercado laboral.

Actividades que antes quedaban en manos de trabajadores principiantes ahora son realizadas por herramientas tecnológicas. Al mismo tiempo, las compañías buscan personas capaces de resolver problemas, tomar decisiones y adaptarse rápidamente, habilidades que tradicionalmente se desarrollaban durante los primeros años de trabajo.

Esta transformación también se refleja en Argentina, especialmente en el sector tecnológico. Durante 2026, las búsquedas de perfiles vinculados al desarrollo de software perdieron participación, mientras que aumentó la demanda de especialistas en inteligencia artificial, datos y automatización. En algunas empresas, más del 85% de las vacantes están destinadas a trabajadores semi senior y senior.

El problema impacta directamente en quienes intentan ingresar al mundo laboral. Nueve de cada diez jóvenes argentinos tienen dificultades para conseguir trabajo y el 72% señala la falta de experiencia como el principal obstáculo.

La experiencia ya no se construye solamente trabajando

Los especialistas en recursos humanos advierten que la inteligencia artificial está modificando las tareas que históricamente funcionaban como aprendizaje para los empleados junior. Esto eleva las exigencias de las empresas y reduce algunas oportunidades de formación inicial.

También influye la búsqueda de estructuras más pequeñas y eficientes. Las organizaciones necesitan trabajadores que puedan asumir distintas responsabilidades, interpretar información y comprender el funcionamiento del negocio desde el comienzo.

Sin embargo, los expertos señalan que la experiencia laboral no necesariamente debe provenir de un empleo formal. Los proyectos académicos, voluntariados, emprendimientos personales, prácticas profesionales y actividades extracurriculares pueden servir para demostrar conocimientos y capacidades.

La clave está en explicar qué se aprendió en esas experiencias y cómo puede aplicarse al puesto solicitado. Haber trabajado en equipo, resolver un problema, aprender una herramienta digital o asumir responsabilidades son ejemplos que pueden fortalecer una candidatura.

Otra alternativa es realizar cursos cortos y obtener certificaciones que permitan acreditar conocimientos específicos. No obstante, los especialistas recomiendan priorizar experiencias concretas y verificables antes que acumular capacitaciones sin una aplicación práctica.

Qué perfiles tienen más oportunidades

Aunque el mercado laboral se volvió más exigente, todavía existen puestos de entrada con demanda. Entre las alternativas aparecen operadores de depósito, vendedores, personal de atención al cliente, repositores y cajeros.

También se mantienen oportunidades en áreas como ventas, administración, producción y logística, donde las habilidades de comunicación y el contacto directo con las personas siguen teniendo un papel importante.

El conocimiento tecnológico y el manejo del inglés son otros dos aspectos que pueden mejorar las posibilidades de conseguir trabajo. Son competencias valoradas en distintos sectores y permiten ampliar las opciones de búsqueda.

Además, los especialistas destacan la importancia de la capacitación permanente. Contar con un título o una formación inicial ya no garantiza una trayectoria laboral: la capacidad de aprender y actualizar conocimientos se convirtió en una condición fundamental.

El desafío también es de las empresas

Los expertos coinciden en que no alcanza con exigir experiencia a quienes recién comienzan. También es necesario que las compañías generen oportunidades para incorporar y formar nuevos talentos.

Las pasantías, los programas de jóvenes profesionales, las prácticas laborales y los proyectos colaborativos son algunas de las herramientas que pueden facilitar esa transición.

En paralelo, las instituciones educativas necesitan fortalecer el vínculo con el mundo del trabajo para que los estudiantes incorporen habilidades que respondan a las necesidades actuales.

En un mercado atravesado por la inteligencia artificial, el desafío para quienes buscan su primer empleo consiste en demostrar lo que saben hacer, incluso sin antecedentes laborales. Para las empresas, en tanto, la oportunidad está en reconocer el potencial de quienes todavía necesitan su primera experiencia.

 


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